La Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha puesto sobre la mesa una reivindicación que clama al sentido común y a la supervivencia del medio rural: la modificación urgente de los horarios en la línea de Renfe ancho métrico (antigua Feve) que une León con Guardo. Para los leonesistas, el estado actual del servicio es el síntoma de una infraestructura «desatendida y residual» que castiga a los habitantes de la Montaña Oriental.
Un sistema que aísla al viajero
En la actualidad, la operatividad de la línea presenta lagunas logísticas difícilmente justificables. Solo existen dos servicios diarios desde Guardo hacia León (6:47 y 12:20). El problema radica en que el tren que llega a la capital leonesa a las 15:06 lo hace cuando el último convoy de regreso hacia Guardo ya ha partido.
Esta desconexión horaria genera un efecto disuasorio: quien acude a León para una consulta médica, una gestión administrativa o estudios, se ve imposibilitado para regresar a su hogar el mismo día si reside en cualquier localidad entre Cistierna y Guardo.
La solución: Prolongar el servicio de las 18:41
La propuesta de UPL es tan sencilla como eficiente. La formación plantea que el tren de Cercanías que parte de León a las 18:41 con destino Cistierna prolongue su trayecto hasta Guardo, alcanzando la localidad palentina sobre las 21:25.
Esta medida tendría un impacto directo y positivo en municipios como Prado de la Guzpeña o Puente Almuhey, permitiendo una vertebración real del territorio y ofreciendo una alternativa de transporte útil para quienes necesitan realizar desplazamientos de jornada completa.
Eficiencia sin costes añadidos
Uno de los puntos clave de la propuesta es su viabilidad económica. Según detalla UPL, la reorganización no implicaría un aumento en el gasto operativo. Actualmente, Renfe desplaza una unidad «en vacío» (sin pasajeros) desde Cistierna a Guardo a las 5:45 de la mañana para poder iniciar el primer servicio del día.
«Se trata de que ese desplazamiento que hoy se hace a oscuras y sin viajeros se realice la tarde anterior con usuarios a bordo», señalan desde la formación.
Al pernoctar la unidad en Guardo, el servicio de las 6:47 hacia León se mantendría intacto, pero se habría ganado una conexión vital durante la tarde previa.
Un modelo de transporte para la España Vaciada
Para los leonesistas, el debate trasciende las agujas del reloj. Se trata de decidir si el ferrocarril debe ser una herramienta para fijar población e integrar la provincia a través del Consorcio de Transportes de León, o si se permitirá que la línea muera por inanición.
La atención a esta demanda no solo beneficiaría a los usuarios actuales, sino que recuperaría a potenciales viajeros que hoy se ven obligados a utilizar el vehículo privado ante la falta de una planificación ferroviaria lógica y humana.
