La batalla política y social por los recursos hídricos del sur de León llega al Parlamento autonómico. Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha anunciado que llevará a las Cortes de Castilla y León la reciente autorización concedida por la Junta a la sociedad Sierra de Lobos SL. Esta licencia permite la explotación de agua en Quintana y Congosto, concretamente en el sondeo Jamuz, un proyecto que desde su inicio en 2021 ha contado con una oposición frontal del territorio.
A pesar de las cerca de 800 alegaciones presentadas por particulares, plataformas vecinales y colectivos ecologistas, la planta parece estar cerca de convertirse en una realidad. La formación leonesista busca ahora luz sobre un proceso que consideran un «ataque» a un recurso esencial en una zona ya castigada por la crisis climática y la despoblación.
Un impacto equivalente al consumo de 10.000 personas
Las cifras que maneja el proyecto han disparado todas las alarmas en la comarca. La explotación de agua en Quintana y Congosto contempla la extracción de hasta 500.000 metros cúbicos anuales, lo que supone un consumo diario de unos 1,37 millones de litros. Para ponerlo en perspectiva, este volumen equivale al gasto doméstico anual de más de 10.000 personas.
Desde UPL advierten que esta detracción masiva de recursos hídricos pone en serio riesgo el abastecimiento humano, pero también la viabilidad de la agricultura y la ganadería locales, pilares económicos de la zona. La preocupación se agrava tras un verano marcado por la virulencia de los incendios forestales, que ya han debilitado la capacidad de regeneración del acuífero.
Iniciativas parlamentarias contra el «atropello» ambiental
La formación liderada en las Cortes por los procuradores leonesistas presentará una batería de preguntas e interpelaciones para conocer los informes técnicos que avalan la compatibilidad del proyecto con el Plan Hidrológico. Según UPL, la explotación de agua en Quintana y Congosto no solo afecta al subsuelo, sino que limita el uso de miles de hectáreas de fincas privadas, condicionando el desarrollo futuro del municipio.
“Están empeñados en despoblar la zona rural con decisiones como esta”, reafirmaron desde la formación, incidiendo en que el agua es un medio de vida irrenunciable para los ganaderos del Jamuz.
Vigilancia sobre el acuífero y el entorno
Ante el evidente descontento social, UPL exigirá que la Administración autonómica ejerza una vigilancia extrema sobre los posibles perjuicios ambientales. Los leonesistas cuestionarán si se han valorado correctamente los efectos a largo plazo sobre el acuífero y si la planta de embotellado supondrá, en la práctica, el agotamiento de un bien común en beneficio de una entidad privada.
El debate en las Cortes promete ser tenso, con una población local que observa con recelo cómo un proyecto que nació con un rechazo masivo administrativo avanza ahora hacia su fase de ejecución definitiva.