UPL situó este jueves a Fasgar otra vez en el foco político tras la visita de su candidata a las Cortes, Alicia Gallego, que advirtió de que la falta de actuaciones de la Junta y del PP puede derivar en otro episodio grave de incendios forestales en León. La localidad de Murias de Paredes fue una de las más golpeadas por el fuego el pasado verano, con un incendio activo durante casi 40 días.
Gallego trasladó la preocupación recogida entre los vecinos y defendió que, siete meses después del incendio, el pueblo apenas aprecia cambios en prevención o reparación. Según la dirigente leonesista, la cercanía del verano reabre el temor a repetir una campaña tan dura como la de 2025.
Durante la visita, la formación recordó que el fuego llegó a poner en riesgo viviendas y obligó al desalojo de la población. Esa huella sigue muy presente en la zona, que todavía arrastra las consecuencias ambientales de uno de los veranos más devastadores que se recuerdan en la provincia.
Prevención, medios y comunicaciones
La crítica de UPL se centra en la prevención. Gallego sostuvo que el operativo anunciado para los 12 meses del año no se ha traducido, por ahora, en mejoras visibles sobre el terreno. También alertó de que parte del personal continúa sin la formación, el material y la actividad que esperaba tras los anuncios de la Junta.
La candidata añadió otro factor que, a juicio de vecinos y profesionales, agrava el riesgo: la pérdida de ganadería extensiva en los pueblos, que ha dejado más combustible vegetal en el monte y complica la contención de futuros incendios forestales en León.
UPL también puso el foco en un problema que considera clave en emergencias: la comunicación. En Fasgar, aseguró, persiste una cobertura muy deficiente, hasta el punto de dificultar el uso efectivo de equipos de radio en una intervención.
La propuesta política de UPL
Como respuesta, la formación leonesista anunció que volverá a llevar a las Cortes la Ley del Cuerpo de Agentes Medioambientales, una norma que presenta como complemento a las medidas de prevención y extinción que reclama para el territorio.
El debate llega después de un 2025 devastador para la provincia. Un informe de Promonumenta cifró en 129.836 hectáreas calcinadas la superficie afectada por los incendios del pasado verano en León, el mayor impacto ambiental y patrimonial conocido hasta la fecha. Además, los trabajadores del operativo han iniciado este marzo marchas reivindicativas por zonas arrasadas, con un primer recorrido entre Riello y Fasgar.