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Tres cambios tecnológicos que transforman el cuidado del jardín en León

Robots cortacésped, herramientas ergonómicas y baterías compartidas están simplificando el mantenimiento de los espacios verdes. El 51% de los propietarios de jardín en España muestra interés por utilizar soluciones inteligentes.

La tecnología para el cuidado del jardín está cambiando las rutinas de mantenimiento en viviendas, parcelas y espacios exteriores. En pleno verano, cuando el césped y las plantas exigen más atención, las herramientas conectadas permiten automatizar trabajos, reducir esfuerzos y aprovechar mejor el tiempo.

Según la información facilitada por STIGA, el 51% de los propietarios de jardín en España está interesado en utilizar herramientas inteligentes o aplicaciones que faciliten las labores de jardinería.

El dato forma parte de Gardens of Europe 2026, un estudio promovido por la compañía y elaborado por YouGov Italia. La encuesta se realizó en marzo de 2026 entre 5.171 mayores de edad de cinco países europeos, incluidos 1.031 participantes en España. La muestra fue representativa por género, edad y distribución geográfica.

La tecnología entra en los jardines de León

Para los hogares de León que disponen de jardín, patio verde o parcela, mantener estos espacios durante el verano puede convertirse en una tarea constante. Cortar el césped, podar, retirar hojas o vigilar el estado de las plantas exige tiempo y continuidad.

Sin embargo, la innovación ya no se limita a incorporar más potencia a las máquinas. El sector avanza hacia equipos más cómodos, sistemas de baterías compatibles y dispositivos que pueden controlarse desde el teléfono móvil.

STIGA identifica tres cambios tecnológicos que están marcando esta evolución.

1. Herramientas diseñadas para trabajar con menos esfuerzo

El primer cambio se encuentra en el propio diseño de los equipos. Las nuevas herramientas buscan adaptarse al usuario en lugar de obligarle a realizar movimientos incómodos o esfuerzos innecesarios.

Por ello, los fabricantes incorporan máquinas más ligeras y equilibradas, empuñaduras ergonómicas, controles sencillos y pantallas capaces de mostrar información clara durante el trabajo.

Esta evolución resulta especialmente útil en tareas repetitivas, como cortar setos, podar ramas o repasar los bordes del césped. Además, facilita el uso de las herramientas a personas con distintos niveles de experiencia.

El objetivo ya no consiste únicamente en añadir prestaciones. También se busca reducir la fatiga, simplificar el manejo y mejorar la seguridad durante las labores de mantenimiento.

2. Una misma batería para diferentes herramientas

La segunda transformación llega con los ecosistemas de baterías intercambiables. Estos sistemas permiten utilizar una misma fuente de energía en distintos equipos compatibles.

La gama ePower de 20 voltios de STIGA, por ejemplo, puede alimentar herramientas como cortacéspedes, cortasetos, tijeras de poda, sopladores o pequeñas sierras. Algunos dispositivos utilizan una batería, mientras que otros combinan dos unidades para trabajos que requieren más potencia.

Esta tecnología permite reducir el número de cargadores y baterías almacenados en casa. También aporta flexibilidad, ya que el usuario puede cambiar la batería de una herramienta a otra en función de la tarea.

Además, los nuevos sistemas de carga integrada permiten guardar determinados equipos mientras recuperan energía. De este modo, las herramientas pueden permanecer preparadas para el siguiente uso.

3. Robots y aplicaciones que automatizan el mantenimiento

La automatización representa el cambio más visible en la tecnología para el cuidado del jardín. Los robots cortacésped pueden trabajar de manera autónoma y seguir programas adaptados a las características de cada terreno.

A través de aplicaciones móviles, el propietario puede establecer horarios, ajustar zonas de corte o modificar la altura del césped. También puede recibir alertas y supervisar determinados equipos aunque se encuentre fuera de casa.

La aplicación STIGA.GO, por ejemplo, permite crear perímetros virtuales, dividir el jardín en varias zonas, programar sesiones de corte y excluir temporalmente espacios concretos.

Los modelos conectados mediante redes móviles mantienen comunicación con la aplicación. Por tanto, sus responsables pueden modificar la configuración, establecer áreas restringidas o activar funciones de seguridad a distancia.

Esta combinación de conectividad y automatización no elimina por completo el trabajo humano. Sin embargo, sí permite reducir las tareas repetitivas y dedicar más tiempo al cuidado específico de plantas, flores y árboles.

Menos tiempo de mantenimiento y más tiempo de disfrute

La evolución del sector muestra que las herramientas inteligentes están dejando de ser productos reservados a usuarios especializados.

Su expansión responde a una demanda concreta: realizar el mantenimiento con menos esfuerzo y tener un mayor control sobre el estado del jardín.

Alberto Basso, director general de STIGA Ibérica, considera que la tecnología se ha convertido en una herramienta cotidiana. Según explica, los usuarios buscan soluciones que les permitan invertir menos tiempo en las labores de mantenimiento y dedicar más horas a disfrutar de sus espacios exteriores.

Para los propietarios de jardines y parcelas de León, esta transformación puede traducirse en equipos más sencillos, baterías compatibles y sistemas capaces de asumir parte del trabajo diario.

La jardinería mantiene así su componente tradicional, pero incorpora una nueva generación de soluciones conectadas. El jardín del futuro será más autónomo, eficiente y fácil de gestionar.

Fuente
Ahora León
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