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La Romería de Riosol vuelve a unir León y Asturias a los pies del puerto de Tarna

Maraña celebró este sábado 15 de agosto una nueva edición de la Romería de Riosol, una de las citas tradicionales de la Montaña Oriental Leonesa, con la Virgen, los pendones y la histórica carrera de caballos como protagonistas.

La Romería de Riosol volvió a marcar este sábado, 15 de agosto, una de las jornadas más señaladas del verano en la Montaña Oriental Leonesa. El entorno de la ermita de Nuestra Señora de Riosol, en el municipio de Maraña y a los pies del puerto de Tarna, acogió una celebración que mantiene vivo el vínculo entre los pueblos de León y Asturias.

Como ocurre cada festividad de la Asunción, la cita reunió tradición religiosa, cultura popular y convivencia en uno de los paisajes más representativos de la montaña leonesa. La romería tiene una larga trayectoria histórica y la devoción a la Virgen de Riosol aparece documentada desde hace siglos.

Imagen: S.Arén

Riosol mantiene viva una tradición de siglos

La Romería de Riosol en Maraña tiene como epicentro la pequeña ermita situada en la cabecera del valle de Riosol, muy cerca del límite entre León y Asturias.

El santuario custodia una talla de la Virgen del siglo XVIII. La ermita actual fue reconstruida durante la década de 1940 después de los daños sufridos durante la Guerra Civil.

La celebración del 15 de agosto se ha convertido así en mucho más que una cita religiosa. Riosol funciona cada verano como punto de encuentro entre generaciones y entre vecinos de las dos vertientes de la Cordillera Cantábrica.

Esa posición fronteriza explica buena parte del carácter de una romería en la que históricamente participan tanto leoneses como asturianos.

Imagen: S.Arén

La Virgen y los pendones, protagonistas en Riosol

Los actos religiosos constituyen el corazón de la jornada. La tradición de Riosol incluye la misa en el entorno de la ermita y la posterior procesión de la Virgen, acompañada por los característicos pendones.

La imagen deja así durante unas horas el interior del santuario para recorrer un paisaje donde religión y cultura popular avanzan de la mano.

Los pendones aportan, además, una de las imágenes más reconocibles de la jornada. Estas grandes enseñas tradicionales forman parte del patrimonio cultural de los pueblos leoneses y mantienen un especial protagonismo en romerías y celebraciones de la provincia.

La histórica carrera de caballos de Riosol

Sin embargo, Riosol conserva otra tradición que convierte esta cita en una celebración especialmente singular: su carrera de caballos.

Tras los actos religiosos, los caballos y sus jinetes toman protagonismo en una costumbre transmitida durante generaciones. Las referencias divulgativas sobre la fiesta sitúan sus raíces muchos siglos atrás y vinculan la prueba con los históricos encuentros entre los habitantes de ambos lados de la montaña.

La carrera se ha convertido, de este modo, en uno de los símbolos de la romería. Además, refuerza la estrecha relación que existe entre las comunidades de la montaña leonesa y asturiana.

Imagen: S.Arén

Una romería ligada a la historia de Maraña

Riosol también permite comprender la importancia que tuvieron durante siglos estos pasos naturales de la Cordillera Cantábrica.

El valle se encuentra relacionado con antiguas rutas ganaderas y con la Cañada Real Leonesa Oriental. Uno de sus ramales recogía tradicionalmente los ganados de los puertos situados alrededor de Maraña antes de continuar hacia Acebedo, Lario y Burón.

Además, existen referencias medievales relacionadas con el entorno de Tarna. En 1142, Alfonso VII realizó una donación destinada a levantar una alberguería para caminantes en esta zona de paso entre ambas vertientes de la Cordillera.

Siglos después, el paisaje continúa siendo escenario de encuentros. Ya no son únicamente pastores y caminantes quienes atraviesan estos puertos. Cada 15 de agosto, son los romeros quienes vuelven a llenar Riosol.

Una cita que mira al futuro sin olvidar sus raíces

La celebración de este sábado vuelve a poner de manifiesto el peso de las romerías en la identidad cultural de la provincia de León. En municipios pequeños como Maraña, estas jornadas adquieren además un significado especial.

Familias que regresan durante el verano, vecinos de localidades próximas y visitantes convierten la festividad en una jornada de reencuentro en plena montaña.

La fiesta continúa este domingo 16 de agosto con la celebración de San Roque, segunda jornada de las fiestas patronales de Maraña.

Riosol deja así atrás otro 15 de agosto sin perder aquello que la ha convertido en una de las celebraciones tradicionales más reconocibles de este rincón de León: devoción, montaña, pendones, caballos y una histórica relación entre León y Asturias.

Fuente
Ahora León
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