Ahora León / Sociedad / Richard Le Manz
El proyecto “Hábitat” iniciado por el artista en 2017, presentado en León en 2018 y posteriormente exhibido en Emiratos Árabes Unidos, en uno de los festivales más importantes de Asia y de la región de Mena, recala ahora en Cataluña en el marco del Festival de la Imagen de Calella (Barcelona), un festival de referencia nacional e internacional para todos los amantes de la fotografía.
“Hábitat” es una reflexión muy actual sobre el automóvil, la sostenibilidad y el uso de los combustibles fósiles.
Hoy en día, se estima que hay mil quinientos millones de automóviles en todo el mundo. Es una estadística demoledora que impulsa los debates sobre la energía, los combustibles fósiles, la sostenibilidad, los vehículos eléctricos, las infraestructuras, el cambio climático, etc.
Ciertamente estamos en un punto de inflexión en la forma en que se fabricarán y se usarán los automóviles, y el proyecto “Hábitat” indaga sobre la pregunta con la que la humanidad lidiará durante generaciones: La cuestión de si el automóvil es algo bueno o malo.
En los momentos actuales en los que se vislumbra un final de etapa en relación con la movilidad impulsada con combustibles fósiles, “Hábitat” busca aflorar la contradicción y el contraste entre las bellas formas con superficies pulidas y brillantes de los elementos internos del motor de explosión y el flujo incesante de contaminantes venenosos y nocivos para el planeta.
Sobre el artista.
Ingeniero Industrial y fotógrafo, como artista investiga en las contradicciones de la sociedad actual. Desarrolla proyectos relacionados con temas sociales y contemporáneos.
Richard Le Manz juega con el significado latente de los objetos así como con la naturaleza maleable de su identidad, fusionando en sus narrativas historias cercanas con políticas globales.
A través de los juegos visuales, mediante la asociación y combinación de objetos, de ideas, de materiales, como una especie de escultor de conceptos e ideas, fotografiadas después. El artista crea nuevas realidades a veces incómodas, críticas y provocativas que enfrentan al espectador con los problemas de la sociedad actual.
Los ensamblajes límpios y minimalistas de Le Manz provocan que los objetos capten la atención del espectador, para después proponer el diálogo con un poso reivindicativo y crítico para el que sobran las palabras.
Relacionado con la poesía visual, Le Manz ha construido un lenguaje visual propio y característico haciendo que, en una primera mirada, se reconozca su autoría. Un estilo propio ya bautizado en alguna ocasión como “Filografía”, un juego de palabras entre fotografía y filosofía, (Fotografía para filosofar, para pensar).