Este martes, 13 de octubre, se celebra el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres. En 2026, Naciones Unidas ha elegido el lema «La resiliencia empieza en casa». La campaña sitúa la vivienda en el centro de la prevención: cómo se construye, dónde se encuentra y qué pueden hacer sus habitantes cuando reciben un aviso.
La reducción del riesgo de desastres también tiene una dimensión cercana en León. En febrero, Ahora León informó de las inundaciones que afectaron a la provincia. Aquel episodio mostró cómo una crecida puede alcanzar viviendas, cortar comunicaciones y alterar la vida cotidiana de varios municipios.
Prepararse antes de que llegue una alerta
Conocer los riesgos del entorno es un primer paso. También conviene seguir los avisos oficiales, hablar en familia sobre cómo actuar y tener en cuenta a quienes puedan necesitar ayuda para salir de casa. Una alerta resulta útil si llega a todas las personas y estas saben qué hacer.
Sin embargo, la responsabilidad no recae solo en cada hogar. La ONU pide a las administraciones una planificación que tenga en cuenta los riesgos y viviendas más seguras. Además, reclama que la información y los sistemas de alerta sean accesibles para toda la población.
Una nueva plataforma para coordinar la prevención
La conmemoración llega pocos días después de que Protección Civil constituyera en España la Plataforma Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, el 7 de octubre. Este órgano reúne a administraciones, comunidad científica, sector privado y sociedad civil para mejorar la prevención y la coordinación.
El mensaje de la jornada une ambas escalas. Preparar una vivienda y saber responder a un aviso puede reducir daños. A la vez, las decisiones sobre urbanismo, construcción y protección civil determinan hasta qué punto una comunidad está preparada para afrontar una emergencia.

