La Policía Nacional de León protagonizó en la madrugada de este jueves una intervención marcada por la cercanía y la vocación de servicio. Los agentes, que realizaban labores de prevención y seguridad ciudadana, localizaron a una mujer de 91 años caminando sola por la calle, desorientada y expuesta a las bajas temperaturas.
Según la información facilitada, el hallazgo se produjo sobre las tres de la mañana, en las inmediaciones de la Plaza de las Cortes. La mujer caminaba sin compañía y vestía bata y zapatillas de andar por casa, un detalle que alertó a los policías de que podía tratarse de una situación de riesgo.
Al hablar con ella, los agentes confirmaron que no sabía indicar dónde vivía. Además, el frío nocturno suponía un peligro añadido para su salud, por lo que la patrulla actuó de forma inmediata.
Para protegerla, los policías la subieron al vehículo oficial y la resguardaron del frío mientras la tranquilizaban. Después, iniciaron las gestiones para su identificación en coordinación con la Sala CIMACC y el Hospital de León, un procedimiento que permitió conocer finalmente sus datos y su domicilio.
Con esa información, la trasladaron con total seguridad hasta su hogar. Allí comprobaron que su cuidadora aún no se había percatado de su ausencia. Afortunadamente, la mujer se encontraba en perfecto estado de salud y pudo volver a casa sin incidentes.
Días después, la protagonista acudió personalmente a la Comisaría para agradecer el trato recibido. También su familia quiso trasladar su reconocimiento por la atención humana, cercana y profesional que le prestaron los agentes.
Desde la Policía Nacional se subraya el valor de este tipo de actuaciones, que reflejan un compromiso diario que va más allá de la seguridad ciudadana. En intervenciones como esta, el objetivo es también proteger y acompañar a las personas más vulnerables, especialmente cuando se encuentran en situaciones de desorientación o riesgo en la vía pública.