Ante las picaduras de garrapatas, la Consejería de Sanidad de Castilla y León recomienda retirar los parásitos adheridos a la piel cuanto antes, preferentemente por profesionales sanitarios. Además, desaconseja utilizar aceite, gasolina o cortarlos, ya que estas prácticas pueden favorecer la transmisión de los microorganismos que pudieran albergar.
Para las personas que realizan actividades al aire libre en León, las recomendaciones abarcan tanto la protección durante la salida como la revisión posterior del cuerpo. Los materiales divulgativos disponibles en el portal sanitario recuerdan que la mayoría de las picaduras no transmiten enfermedades.
Cómo prevenir las picaduras de garrapatas
Antes de salir al campo, conviene elegir ropa clara que cubra brazos y piernas, calzado cerrado y calcetines altos. También se aconseja utilizar repelentes autorizados, respetando las instrucciones y las restricciones de edad del producto.
Durante el recorrido, la recomendación es caminar por el centro de los senderos, evitar la maleza y no sentarse directamente sobre la hierba.
Al regresar, es importante revisar la ropa, el equipo y las mascotas, además de ducharse e inspeccionar la piel. Las zonas que merecen especial atención son ingles, axilas, detrás de las rodillas, ombligo, cuero cabelludo, orejas y nuca.
El otoño también exige precaución
Las medidas preventivas no se limitan al verano. El Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores recoge especies con actividad durante todo el año. Otras, como algunos tipos de Dermacentor, mantienen actividad entre el otoño y la primavera.
Entre las enfermedades transmitidas por garrapatas figuran la enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa mediterránea y la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. El riesgo depende, entre otros factores, de la especie, de si está infectada y de la exposición de cada persona.
Cómo actuar si hay una garrapata adherida
La extracción debe realizarse con pinzas de punta fina, sujetando la garrapata lo más cerca posible de la piel. Después se ejerce una tracción constante, sin retorcerla ni comprimir su cuerpo. Una vez retirada, hay que limpiar la zona y las manos.
Sanidad insiste en no aplicar alcohol, aceites ni calor sobre la garrapata antes de extraerla, ni aplastarla o perforarla. El folleto también aconseja conservarla en un recipiente o bolsa hermética y fotografiarla, por si esa información resulta útil posteriormente.
Qué síntomas requieren consulta médica
Si en los días o semanas posteriores aparecen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, erupciones o hinchazón, la persona afectada debe acudir al médico e informar de la picadura.
La retirada de la garrapata no sustituye esa vigilancia posterior. Comunicar el antecedente al profesional sanitario ayuda a valorar los síntomas y decidir la atención necesaria.
