La Junta de Castilla y León ha declarado formalmente una situación de riesgo meteorológico ante el notable incremento del peligro de incendios forestales en Castilla y León. La previsión para las próximas jornadas describe un escenario de «regla del 30»: humedades relativas mínimas por debajo del 30%, vientos que superarán los 30 km/h y una acusada inestabilidad atmosférica en capas bajas. Estos factores no solo elevan la probabilidad de ignición de forma exponencial, sino que facilitan una propagación virulenta que sitúa el riesgo muy por encima de la media esperada para esta época del año.
Ante esta situación, la Administración autonómica ha procedido al refuerzo inmediato de los medios del operativo INFOCAL. Se ha intensificado el personal de guardia, incluyendo agentes medioambientales y técnicos especialistas en extinción. Asimismo, se mantienen plenamente operativas las cuadrillas helitransportadas en todas las bases, autobombas, retenes de maquinaria y unidades de brigada terrestre para atajar con inmediatez cualquier conato que pueda producirse.
Suspensión de quemas y medidas preventivas obligatorias
Con la entrada en vigor de esta declaración, se activan las medidas preventivas específicas de la Orden FYM/510/2013. La consecuencia más directa para el sector primario y los residentes en zonas rurales es la suspensión total de todas las autorizaciones de quema concedidas previamente. Esta prohibición afecta a terrenos de monte y rústicos situados a menos de 400 metros de masa forestal, incluyendo quema de matorral, pastos, restos agrícolas y forestales.
Únicamente se mantienen permitidas las quemas de restos vegetales acumulados en pequeños montones en terrenos labrados o huertos, siempre que se haya comunicado al Servicio Territorial con 48 horas de antelación y se avise al agente medioambiental antes de iniciar la actividad. Por otro lado, el lanzamiento de cohetes, globos o cualquier artefacto pirotécnico que contenga fuego queda estrictamente sujeto a una autorización específica.
Llamamiento a la responsabilidad ciudadana ante el peligro de incendios forestales en Castilla y León
Desde la Consejería de Medio Ambiente se hace un llamamiento urgente a la colaboración ciudadana para extremar la prudencia en las actividades de ocio y trabajo al aire libre. Es fundamental recordar que, con carácter permanente, está prohibido encender fuego o realizar hogueras a menos de 400 metros del monte, así como arrojar colillas, fósforos o abandonar residuos que puedan actuar como combustible, como plásticos o vidrios.
El incumplimiento de estas restricciones por el peligro de incendios forestales en Castilla y León no solo conlleva sanciones administrativas, sino que puede derivar en responsabilidades penales si se originan siniestros que pongan en riesgo vidas humanas o el patrimonio natural. La Junta recomienda a la población mantenerse informada a través de la App ‘Incendios Forestales Castilla y León’ y alertar de inmediato al 112 ante la visualización de cualquier columna de humo sospechosa.