
El Partido Animalista Con el Medio Ambiente (PACMA) y la Asociación Protectora de Animales Sacrificio Cero León han denunciado el hallazgo de aproximadamente 15 animales muertos en el Canal de Arriola, a la altura del salto situado en Paradilla de la Sobarriba. Entre los cadáveres localizados habría corzos y jabalíes, según recoge la nota de prensa remitida este 8 de abril de 2026.
Las entidades aseguran que la denuncia ya ha sido trasladada al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), al servicio territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y al Seprona de León. El objetivo, explican, es que se actúe con rapidez ante una situación que consideran grave.
Según la información difundida por ambas organizaciones, el hallazgo no se limita a animales fallecidos recientemente. En la zona también se habrían encontrado restos óseos, un extremo que, a su juicio, indicaría que este punto del canal lleva tiempo funcionando como una trampa mortal para la fauna silvestre. Las imágenes incluidas en la nota, en las páginas 2, 3 y 4, muestran una acumulación de cuerpos y huesos atrapados en el salto del canal.
PACMA y Sacrificio Cero León sostienen que el problema responde a la falta de medidas eficaces para evitar que los animales caigan al agua sin posibilidad de salida. En este sentido, reclaman a la CHD la instalación o adecuación de rampas de escape y vallados que ayuden a frenar nuevas muertes.
Además del impacto sobre la fauna, las entidades advierten de un posible riesgo añadido. La nota subraya que los cuerpos en descomposición están en contacto con el agua del canal, utilizada para el riego de huertas y fincas de la zona, lo que abre la puerta a un problema de carácter medioambiental y sanitario.
La coordinadora de PACMA León y presidenta de Sacrificio Cero León, Natividad Franco, afirma en el comunicado que el colectivo lleva años documentando incidencias en ese canal, aunque asegura que nunca había visto una acumulación semejante. También reclama una retirada inmediata de los cadáveres y una intervención urgente para evitar que se repita una escena similar.
Por ahora, la denuncia vuelve a situar el foco sobre la seguridad de este tipo de infraestructuras hidráulicas en la provincia. El caso de los animales muertos en el Canal de Arriola León reabre así el debate sobre la protección de la fauna, el mantenimiento de los canales y la necesidad de respuestas rápidas cuando se detectan puntos de alto riesgo.


