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Recomendaciones ante niveles altos de ozono en León: quiénes deben extremar la precaución

La Junta de Castilla y León señala a las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, los niños y los mayores como los grupos más sensibles ante episodios de elevada concentración de ozono.

La Junta de Castilla y León mantiene una serie de recomendaciones ante niveles altos de ozono en León y en el resto de la Comunidad, especialmente dirigidas a las personas más vulnerables. El objetivo es reducir la exposición a este contaminante cuando las concentraciones aumentan y evitar posibles efectos sobre la salud.

Entre los colectivos que deben prestar mayor atención figuran las personas que padecen asma, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), enfisema o patologías cardiovasculares. También se consideran especialmente sensibles los niños y las personas mayores, según la información difundida por la Administración autonómica.

El ozono troposférico se encuentra a nivel del suelo y forma parte de la contaminación atmosférica. La Organización Mundial de la Salud advierte de que una exposición elevada puede provocar problemas respiratorios, desencadenar crisis asmáticas y reducir la función pulmonar.

Los efectos dependen de la concentración y del tiempo de exposición

La respuesta del organismo no es igual en todas las personas. Según explica la Junta, los posibles efectos dependen de la cantidad de ozono respirada, el tiempo durante el que se produce la exposición, la actividad física realizada y la sensibilidad individual.

Cuando la concentración aumenta, pueden aparecer irritación de ojos, nariz y garganta, tos y molestias en las vías respiratorias. La documentación divulgativa de la Junta también recoge que, con niveles elevados, pueden producirse lesiones inflamatorias y que las exposiciones repetidas, tanto agudas como crónicas, pueden acabar afectando al tejido y a la función pulmonar.

El Ministerio para la Transición Ecológica también ha documentado que incluso exposiciones de varias horas pueden producir inflamación y deterioro temporal de la función pulmonar, aunque el efecto varía de forma considerable entre individuos.

Menos ejercicio al aire libre durante los episodios de ozono

Una de las principales precauciones consiste en reducir los esfuerzos físicos al aire libre cuando las autoridades comunican concentraciones elevadas. La razón es sencilla: durante el ejercicio aumenta la frecuencia respiratoria y, con ella, la cantidad de aire y contaminantes que entran en los pulmones.

En los episodios en los que se activa un aviso, la Junta aconseja especialmente a niños, mayores y personas con problemas respiratorios evitar una exposición innecesaria en la vía pública y realizar los menores esfuerzos posibles mientras persista la situación.

Por tanto, las recomendaciones ante niveles altos de ozono en León adquieren especial importancia durante los días cálidos y soleados, unas condiciones que favorecen la formación de ozono troposférico mediante reacciones fotoquímicas de otros contaminantes presentes en la atmósfera.

Atención a los síntomas en personas con asma o EPOC

Los pacientes con enfermedades respiratorias deben prestar especial atención a cualquier empeoramiento de sus síntomas habituales. La aparición de tos persistente, dificultad para respirar, sibilancias o molestias respiratorias puede indicar que la contaminación está afectando a las vías respiratorias.

En caso de síntomas importantes o de un agravamiento de una enfermedad previa, la valoración sanitaria debe prevalecer sobre cualquier recomendación general.

Asimismo, las autoridades aconsejan consultar la información actualizada de la Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León, ya que la concentración de ozono puede variar de forma significativa según la zona y a lo largo del día.

La Junta mantiene la vigilancia de los niveles de ozono

Castilla y León ha registrado distintos episodios de aumento del ozono durante este verano. El pasado 11 de agosto de 2026, la Junta comunicó niveles altos en la zona atmosférica Montaña Sur, aunque sin alcanzar los límites que obligaban a emitir un aviso a la población. Posteriormente, la Administración informó de que las concentraciones habían descendido a valores seguros.

Ese episodio correspondió a otra zona atmosférica de la Comunidad y no implica por sí mismo una situación de alerta en León. No obstante, las pautas divulgadas por la Junta permiten conocer cómo actuar si se producen aumentos de ozono en la provincia.

La recomendación principal pasa por seguir las comunicaciones oficiales y extremar las precauciones entre los grupos sensibles. La calidad del aire puede cambiar con rapidez y conocer sus efectos permite reducir una exposición innecesaria.

Fuente
Ahora León
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