En un contexto deportivo delicado, Natichu da la cara por la Cultural Leonesa y lanza un mensaje de responsabilidad, autocrítica y firmeza. La presidenta del club compareció para asumir errores, defender el trabajo interno y marcar una hoja de ruta inmediata: competir mejor, proteger el escudo y mantener la unidad en torno al primer equipo.
La dirigente abrió su intervención con una idea central: la Cultural es un club recién ascendido que conoce el esfuerzo que ha supuesto llegar al fútbol profesional y que no contempla rendirse. Reconoció una dinámica negativa de resultados y admitió que el club no ha acertado en varios puntos clave, especialmente en la planificación deportiva reciente.
Autocrítica en el mercado y foco en decisiones deportivas
Sobre el mercado de fichajes, la presidenta explicó que el principal freno no fue únicamente económico. Según trasladó, la estrategia para cerrar primeras opciones no salió como se esperaba y, además, influyeron factores externos que afectan a la decisión final de los jugadores, como la situación clasificatoria o el contexto estructural del proyecto.
Con ese diagnóstico, el club mantiene una línea clara: seguir buscando incorporaciones solo si aportan un salto real de nivel. En paralelo, Natichu insistió en que la entidad no tomará medidas impulsivas en pleno tramo de presión competitiva. El mensaje interno, remarcó, es de trabajo, calma y exigencia.
Polémica arbitral: malestar público y diálogo con el CTA
Uno de los bloques más contundentes de su comparecencia giró en torno al arbitraje. La presidenta definió como determinante una acción concreta que, en su lectura, cambió el rumbo de un partido del 1-2 al 2-1. También confirmó que la entidad ha solicitado escuchar el audio del VAR y que mantiene conversaciones institucionales con el Comité Técnico Arbitral.
Natichu defendió que hacer público el malestar era compatible con mantener canales de diálogo. Es decir, protesta formal, pero sin romper la vía institucional. Además, aclaró que el club no comparte teorías de intencionalidad contra equipos modestos, aunque sí exige mayor rigor y revisión de errores graves.
Continuidad del cuerpo técnico en una racha exigente
La presidenta sostuvo el respaldo al entrenador y a su equipo de trabajo pese a la mala secuencia de resultados. Admitió que los números son preocupantes, pero reclamó contextualizarlos y evitó abrir el debate de cambios estructurales inmediatos. La prioridad, insistió, está en el siguiente partido y en recuperar competitividad cuanto antes.
En esa línea, trasladó una idea repetida durante toda su intervención: Natichu da la cara por la Cultural Leonesa para asumir fallos, proteger la estabilidad del vestuario y reforzar la responsabilidad compartida dentro del club.
Afición, seguridad e infraestructuras: tres frentes abiertos
Natichu aseguró comprender el enfado de la afición y validó su derecho a criticar. Al mismo tiempo, pidió apoyo en un momento crítico porque, a su juicio, la permanencia y la reacción deportiva exigen unión real entre grada, plantilla y estructura directiva.
También abordó cuestiones de seguridad y animación en el estadio. Confirmó que la plataforma prevista para la grada está pendiente de trámites técnicos y normativos, y defendió que los conflictos deben resolverse con diálogo entre club, instituciones y actores implicados.
Donde mostró mayor urgencia fue en las infraestructuras. La presidenta describió carencias en campos y drenajes, y remarcó que el club necesita una solución sólida y rápida para entrenar en condiciones profesionales. Explicó que existen conversaciones con el Ayuntamiento, pero advirtió que los plazos actuales no encajan con las necesidades deportivas. Por eso, la Cultural estudia alternativas cercanas como plan complementario para no perder más tiempo.
Asumir errores y competir mejor
El balance de la comparecencia deja una línea nítida: autocrítica, defensa institucional y presión para mejorar en todos los niveles. La presidenta no ocultó la complejidad del momento, pero tampoco abrió la puerta al derrotismo. En su lectura, la salida pasa por corregir decisiones, sostener el bloque deportivo y acelerar proyectos que refuercen la estructura del club.
Con ese cierre, el mensaje que quiso instalar es directo y político-deportivo a la vez: Natichu da la cara por la Cultural Leonesa en una semana en la que resultados, arbitraje e infraestructuras se han convertido en el centro del debate.

