El equipo de Max Verstappen quedó fuera de la lucha por la victoria en las 24 Horas de Nürburgring después de sufrir un serio problema mecánico en la fase final de la prueba. El incidente llegó cuando el Mercedes-AMG GT3 #3 lideraba la carrera y restaban aproximadamente tres horas para la bandera a cuadros.
La avería apareció con Dani Juncadella al volante. El coche comenzó a perder rendimiento y tuvo que regresar al pit lane antes de entrar al garaje para una revisión completa. Hasta ese momento, Verstappen Racing mantenía una posición privilegiada tras haber marcado el ritmo durante buena parte de la madrugada y la mañana.
Qué provocó la retirada del equipo de Max Verstappen en las 24 Horas de Nürburgring
Según la información publicada tras el incidente, el primer aviso llegó con una alerta en el sistema ABS durante el cambio de pilotos. En un inicio, la escudería pensó que podía tratarse de un fallo eléctrico. Sin embargo, poco después aparecieron ruidos y vibraciones que obligaron a Juncadella a reducir el ritmo y volver a boxes.
La inspección posterior confirmó daños en el eje de transmisión, además de afectaciones en la suspensión y en la zona trasera derecha del coche. Ese diagnóstico dejó al equipo sin opciones reales de mantener la batalla por el triunfo, pese al sólido rendimiento mostrado durante la carrera.
Verstappen Racing rozaba una victoria histórica
El abandono competitivo resultó especialmente doloroso porque Verstappen Racing había construido una carrera muy consistente. El equipo formado por Max Verstappen, Dani Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer llegó a dominar la prueba y sostuvo un intenso duelo con el otro Mercedes-AMG de referencia, el #80 del Team Ravenol.
Durante la noche, Verstappen protagonizó uno de los momentos destacados al recuperar el liderato tras un duelo directo con Maro Engel. Horas después, el coche #3 seguía al frente y conservaba una ventaja relevante sobre sus perseguidores.
Un desenlace amargo en el debut de Verstappen
La participación del tetracampeón de Fórmula 1 en Nürburgring había despertado una enorme expectación. Era su debut en una de las carreras de resistencia más exigentes del mundo y, desde el inicio, su equipo se mostró como uno de los grandes candidatos a la victoria.
Aunque la escudería estudió reparar el coche para devolverlo a pista en la parte final, la opción de ganar quedó descartada tras la avería. La retirada de la pelea por el triunfo puso fin a una actuación que había situado a Verstappen Racing muy cerca de un resultado histórico en el Nordschleife