
Más de 130 estudiantes de Primaria de la comarca participan desde este lunes en una nueva edición de la campaña #plantémonos contra los incendios en el Campus de Ponferrada. La propuesta, centrada en la prevención, la sensibilización y el conocimiento del medio forestal, convierte durante dos jornadas el campus en un espacio de aprendizaje práctico para que los menores comprendan por qué se producen los incendios, cómo se combaten y qué huella dejan en el territorio.
La actividad alcanza este año su novena edición y consolida una trayectoria que comenzó en 2017. Desde su puesta en marcha, el programa ha llegado ya a más de 1.500 escolares de Primaria y a 5.000 estudiantes en total si se suman también los participantes de Secundaria. El dato refleja el crecimiento de una campaña que ha logrado hacerse un hueco en el calendario educativo de la comarca.
Además, la edición de 2026 llega marcada por un contexto especialmente sensible. Tras los virulentos incendios del pasado verano, el interés de los centros educativos y del alumnado se ha disparado. La investigadora Flor Álvarez Taboada, una de las coordinadoras de la iniciativa junto a Elena Marcos, ha subrayado que en esta ocasión han recibido “más demanda que nunca”.
El objetivo de la campaña, sin embargo, sigue siendo el mismo: acercar al alumnado una problemática muy presente en el Bierzo y hacerlo desde el conocimiento. La propuesta busca que los niños entiendan la importancia de prevenir los incendios, conozcan el valor de la gestión forestal y aprendan a identificar los efectos que el fuego provoca sobre el suelo y los ecosistemas una vez que las llamas se apagan.
Durante estas jornadas participan escolares de los colegios Espíritu Santo, CEIP Valentín García Yebra, CEIP Campo de los Judíos y CEIP Santa Bárbara. Todos ellos toman parte en talleres prácticos impartidos por la EPRIF, el Aula del Fuego del CDP, la UME y docentes e investigadores de la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal (EIAF) del Campus de Ponferrada.
La campaña se apoya en tres ejes claros. Por un lado, enseña a identificar las causas de los incendios forestales. Por otro, muestra los medios y recursos que emplean los profesionales de la extinción. Y, además, ayuda a reconocer las consecuencias visibles que dejan los fuegos en el paisaje, en el suelo y en la biodiversidad.
Ese aprendizaje se realiza con un enfoque lúdico y cercano. A través de juegos y actividades adaptadas a su edad, los alumnos descubren las diferencias entre un monte con gestión sostenible y otro sin gestionar, identifican trabajos forestales y conocen cómo actúan los equipos de emergencia cuando se declara un incendio.
Uno de los mensajes que más sorprende al alumnado tiene que ver con el origen de los fuegos. Roberto López, coordinador de la Brigada de Tabuyo del Monte, ha explicado que muchos niños se sorprenden al descubrir que los incendios no suelen deberse únicamente a pirómanos. Según ha señalado, en muchos casos están relacionados con accidentes o con acciones intencionadas de personas que viven en esos entornos.
La campaña #plantémonos contra los incendios en Ponferrada insiste así en una idea esencial: la prevención empieza mucho antes de que aparezca el fuego. La educación ambiental, la gestión del monte y la implicación social forman parte de la misma respuesta ante un problema que afecta de lleno al territorio leonés.
Flor Álvarez Taboada ha resumido el espíritu de la iniciativa con un mensaje directo: “No todos los incendios son evitables, pero debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para evitarlos”. Esa es, precisamente, la lección que estos más de 130 escolares se llevan del Campus de Ponferrada en una edición que vuelve a poner el foco en la concienciación desde las aulas.

