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Marcos Roddie liderará en León las Residencias Artísticas Ana Mendieta con el proyecto ‘Lo que no entra en cuadro’

El cineasta leonés Marcos Rodríguez Díez (Marcos Roddie) ha sido elegido para el II ‘Programa de refugio creativo. Residencias artísticas Ana Mendieta’, impulsado por el Programa de Protección Internacional (PPI) de San Juan de Dios de León. Su propuesta se desarrollará en La Fontana (Armunia) y plantea una investigación audiovisual y comunitaria construida desde la memoria y las historias múltiples.

El cineasta leonés Marcos Rodríguez Díez (León, 2002), conocido como Marcos Roddie, protagonizará el II ‘Programa de refugio creativo. Residencias artísticas Ana Mendieta’ con el proyecto ‘Lo que no entra en cuadro’, una iniciativa que conecta atención social, acompañamiento comunitario y creación artística desde el PPI de San Juan de Dios de León. La propuesta se desplegará en La Fontana (Armunia) a lo largo de varias jornadas de trabajo compartido.

La elección sitúa a Roddie al frente de un proceso que entiende el cine como herramienta de encuentro. El objetivo es impulsar una “película” comunitaria que nace del diálogo y la participación. En este contexto, la frase clave que vertebra el programa es clara: crear desde lo colectivo para recuperar la propia voz.

Una residencia que apuesta por el cine como espacio de refugio

El programa, inspirado en la figura de Ana Mendieta y en la relación entre cuerpo, territorio e identidad, busca abrir la mirada sobre los procesos migratorios a través de la cultura. Con Marcos Roddie en las Residencias Ana Mendieta, La Fontana se convertirá en un espacio de escucha y creación, donde el foco no está solo en la obra final, sino en el camino compartido para construirla.

El jurado de esta edición ha estado formado por Yulibeth Quiroz (solicitante de asilo), Alejandro Ventura (responsable de atención directa), María Casares (artista conocedora del programa), Ánxela Blanco (dinamizadora sociocomunitaria) y Raquel Santamarta (responsable de comunicación). Desde la organización han destacado la fuerza comunitaria de la propuesta. Blanco, además, ha subrayado un dato relevante del proceso: “Es destacable la calidad y originalidad de todas las propuestas, lo que ha dificultado la selección”.

‘Lo que no entra en cuadro’: una “película” hecha entre todas las voces

‘Lo que no entra en cuadro’ propone construir una “película” comunitaria entendida como un proceso vivo. En él caben relatos, silencios, recuerdos y miradas diversas, con un enfoque híbrido entre cine documental, ensayo audiovisual y prácticas comunitarias. La metodología apuesta por herramientas accesibles y por una creación horizontal.

El planteamiento de Roddie parte de la escucha activa, la conversación y el juego. La idea es que las personas participantes —con trayectorias vitales y migratorias distintas— puedan narrarse desde su propia experiencia, imaginar otras realidades y explorar cómo la memoria individual conversa con la colectiva. Para ello, el proyecto incorpora recursos como improvisación, teatro, movimiento y uso libre de imágenes y sonidos, con el fin de generar vínculos y construir un archivo sensible de experiencias compartidas.

En palabras del propio cineasta, el resultado no busca encajar en un formato cerrado: no tiene por qué ser “una película al uso”, sino lo que decida el grupo durante el proceso creativo.

El contexto: acompañamiento y comunidad en La Fontana

El ‘Programa de refugio creativo’ se integra en el trabajo social que desarrolla el PPI en La Fontana. En 2025, el recurso acompañó a 404 personas: 87 mujeres, 207 hombres, 49 niñas y 61 niños, procedentes de 35 nacionalidades y con historias atravesadas por conflictos, persecuciones o motivos de identidad. Ese acompañamiento incluye apoyo social, jurídico, laboral, de vivienda, administrativo, psicológico y comunitario.

La dimensión comunitaria es una pieza central. La dinamización sociocomunitaria insiste en tejer redes con el entorno para sostener procesos de vida digna, conectando a las personas acogidas con el barrio, la ciudad y el tejido asociativo. Desde esa misma lógica, Marcos Roddie en las Residencias Ana Mendieta refuerza una idea de fondo: la participación cultural también es un derecho, incluso —y especialmente— en contextos de vulnerabilidad.

Un perfil joven con recorrido en cine y programación

A sus 22 años, Marcos Roddie ha desarrollado una trayectoria ligada al documental, el videoensayo y la experimentación. Formado en Comunicación Audiovisual en Madrid, ha firmado trabajos como ‘En blanco’ (seleccionado en Íntima Fest) y ‘Todo se olvidará en Corea’, un videoensayo que ha pasado por citas como L’Alternativa, Cinemajove o U22. Además, ha participado en programación cinematográfica en CineZeta (Cineteca), Seminci Jóvenes Programadores y el ciclo Escaparate, y ha realizado prácticas en la serie ‘Poquita Fe’ en áreas de producción y cámara.

Ahora, con Marcos Roddie en las Residencias Ana Mendieta, el cineasta afronta un reto con vocación pública: trasladar metodologías colectivas al ámbito artístico y dejar que la creación desborde la pantalla para convertirse en un lugar de encuentro.

Fuente
Ahora León
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