
La Junta de Castilla y León ha activado una reorganización provisional en dos de sus áreas más visibles. El presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, ha rubricado los acuerdos por los que cesan en sus funciones la consejera de Educación, Rocío Lucas, y la consejera de Industria, Comercio y Empleo, Leticia García. Ambas dejarán sus carteras para asumir nuevas responsabilidades en el Parlamento autonómico.
Desde este relevo, y hasta la formación de un nuevo Gobierno, la vicepresidenta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, se encargará del ejercicio de las funciones de la Consejería de Educación. A su vez, el consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, asumirá de forma interina las competencias de Industria, Comercio y Empleo.
El cambio llega en plena transición política. Según la información conocida este lunes, Rocío Lucas será propuesta por el PP como secretaria primera de la Mesa de las Cortes, mientras que Leticia García será la nueva portavoz del Grupo Parlamentario Popular. La sesión constitutiva del Parlamento está prevista para este martes 14 de abril.
Con esta decisión, el Ejecutivo autonómico busca garantizar continuidad institucional mientras se cierra la composición del próximo gabinete. El movimiento evita vacíos de gestión en dos departamentos estratégicos y deja el control provisional en manos de dos perfiles con peso dentro del Gobierno de Castilla y León.
Estos cambios en el Gobierno de Castilla y León dibujan, además, el primer ajuste relevante tras el arranque de la nueva etapa parlamentaria. La Junta, por ahora, no ha detallado cuándo anunciará la estructura definitiva del nuevo Ejecutivo, pero sí ha dejado claro que la prioridad inmediata es asegurar el funcionamiento ordinario de ambas consejerías.

