Las cuatro organizaciones profesionales agrarias de la provincia han intensificado el llamamiento de cara a la manifestación agraria en León el 29 de enero. Además de convocar una protesta y tractorada por las calles de la capital leonesa, piden ahora que el movimiento se traduzca en un gesto visible: que las empresas relacionadas con el sector cierren ese día y se sumen a los actos de protesta.
La petición, según trasladan las organizaciones convocantes, busca “unidad” entre quienes sostienen el día a día del campo, no solo desde las explotaciones, sino también desde la red de suministros, servicios e industria que vive del sector y lo acompaña en cada campaña.
Un llamamiento directo a negocios y servicios del sector
El mensaje va dirigido a un amplio abanico de actividades que mantienen una relación directa con agricultores y ganaderos, ya sea como proveedores o como clientes. Entre ellas, destacan:
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Almacenes de cereal y piensos.
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Almacenes de abonos y semillas.
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Comunidades de regantes.
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Cooperativas.
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Talleres y servicios de reparación.
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Concesionarios de maquinaria agrícola.
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Tiendas de suministros.
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Servicios profesionales vinculados al medio rural.
Las organizaciones recuerdan que, en movilizaciones anteriores, esta solidaridad “ya se ha visto” en la mayoría de estos negocios. Ahora esperan repetir esa imagen de cierre coordinado para reforzar el impacto de la manifestación agraria en León el 29 de enero.
Por qué se convoca la protesta: PAC, precios y reciprocidad
El fondo de la convocatoria apunta a varias reivindicaciones que el sector considera urgentes. Las entidades agrarias justifican la movilización por la necesidad de defender, entre otros asuntos:
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Ayudas de la PAC y su adecuada aplicación.
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Reciprocidad en las relaciones comerciales, para competir en igualdad de condiciones.
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Precios rentables para las producciones agrarias y ganaderas.
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Apoyos a la modernización de estructuras agrarias.
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Medidas que impulsen la incorporación de jóvenes al campo.
Con este enfoque, el objetivo es que la protesta no se interprete como una demanda aislada, sino como una defensa del tejido económico rural que depende del sector primario y de su cadena de valor.
El peso del campo en León: más allá de la producción
Las organizaciones subrayan que el sector agroganadero leonés no se limita a la actividad productiva. A su alrededor se ha consolidado una industria agroalimentaria y un entramado de servicios que generan riqueza y empleo en todo el territorio, especialmente en las cabeceras de comarca.
En ese contexto, aportan dos cifras para dimensionar el impacto económico: el campo compra cada año insumos por un valor de 600 millones de euros y destina 130 millones de euros a la amortización de maquinaria y naves agroganaderas.
Para las entidades convocantes, estos números explican por qué una parte relevante de la economía provincial “depende del campo” y por qué resulta coherente defender en bloque las condiciones que lo sostienen. En otras palabras: si el sector avanza, arrastra a proveedores, talleres, cooperativas e industria; si se frena, el impacto se extiende.
Unidad de acción y movilizaciones en otras provincias
La protesta del jueves 29 de enero de 2026 coincidirá, según indican, con actos similares en distintas provincias de España. En este caso, la convocatoria se realiza en unidad de acción por parte de organizaciones legalmente reconocidas.
En León, las organizaciones convocantes son ASAJA, UCCL, UCALE-COAG y UGAL-UPA, que esperan una “gran movilización” del sector y confían en que el respaldo empresarial ayude a visibilizar el alcance real del problema.
Mientras se acerca la fecha, el mensaje se mantiene claro: la manifestación agraria en León el 29 de enero busca reunir a todo el ecosistema del campo —productores y empresas— para exigir medidas que garanticen viabilidad, relevo generacional y condiciones de mercado justas.