Mientras el invierno aún aprieta en la Maragatería, el ciclismo de Astorga pone el foco en el sur. Los hermanos Óscar y Carlos Herrero representarán al Club Deportivo Ciclista Astorga (CDC Astorga) en la Andalucía Bike Race by Garmin 2026, una cita UCI por etapas considerada entre las más exigentes del calendario del MTB.
La organización ha confirmado que la prueba retrasará su inicio al martes 24 de febrero y cancela la primera etapa prevista por motivos de seguridad tras el episodio de meteorología adversa que ha afectado a Andalucía. El nuevo comienzo será con contrarreloj en Granada.
Un recorrido “demoledor” para medir fuerzas
La edición 2026 propone un trazado que no deja margen para el error: 307,91 kilómetros y 8.431 metros de desnivel positivo, repartidos en seis etapas con sedes en Granada, Jaén y Córdoba.
Además del volumen, el desafío está en el detalle: senderos técnicos, cambios de ritmo constantes y tramos donde la gestión del esfuerzo decide más que la potencia pura.
Astorga en el pelotón internacional
En una carrera donde compiten parejas de equipos y especialistas de primer nivel, los Herrero no llegan como invitados. En los últimos tiempos han reforzado su cartel con resultados en pruebas por etapas, entre ellos el bronce en la Titan Desert Almería en la categoría de dúo, un antecedente que sostiene el optimismo del entorno del equipo astorgano.
La participación en modalidad de parejas obliga a una lectura táctica distinta: coordinación, regularidad y capacidad para resolver juntos los pasos más delicados. En una Andalucía Bike Race 2026 marcada por la exigencia técnica, esa sincronía será tan importante como las piernas.
Expectación en el club y seguimiento hasta el sábado
Desde el CDC Astorga se da por hecho que cada jornada será un examen. La atención estará puesta en las clasificaciones diarias y en cómo evoluciona la carrera tras el cambio de guion inicial. El calendario mantiene su desenlace el sábado 28 de febrero, con Córdoba como escenario final.
En clave local, el reto tiene doble lectura: la deportiva y la simbólica. Para Astorga, ver su nombre en una parrilla internacional refuerza la idea de que el ciclismo de la zona no solo compite: también se proyecta.