La provincia de León abre una nueva etapa en la gestión del territorio quemado. El Servicio Territorial de Medio Ambiente ha acordado el levantamiento de la suspensión cinegética y ganadera en las superficies afectadas por los grandes incendios forestales del verano de 2025, según la resolución publicada en el Boletín Oficial de la Provincia.
La decisión marca un cambio relevante para cotos y explotaciones. En la práctica, la administración considera que mantener de forma prolongada el veto total podía perjudicar el equilibrio del monte. Por un lado, ve acreditada la compatibilidad del pastoreo con la recuperación del hábitat. Por otro, advierte que la ausencia de control sobre los ungulados silvestres puede comprometer la protección de la cubierta vegetal en plena fase de regeneración.
Este levantamiento de la suspensión cinegética y ganadera en León se apoya en la excepción prevista por la Ley 3/2009 de Montes de Castilla y León. Aunque la norma fija una suspensión automática de cinco años tras un incendio, también permite autorizar su retirada cuando exista compatibilidad ecológica y garantías para flora y fauna.
Durante 2025, los incendios de gran magnitud afectaron a una parte importante del territorio leonés y activaron limitaciones en numerosos cotos. De hecho, la administración aplicó restricciones específicas en 82 cotos de caza con más del 10 % de superficie afectada, manteniendo la caza del jabalí en determinadas modalidades e introduciendo ajustes en cupos de caza menor para reducir daños en cultivos, explotaciones y carreteras.
Con la evaluación técnica ya realizada, la Junta entiende que la gestión activa de fauna cinegética resulta necesaria en zonas quemadas de gran extensión. En especial, en incendios de más de 500 hectáreas, donde la presión de especies como jabalíes y otros ungulados puede frenar la recuperación del monte si no hay control poblacional.
Fechas de inicio para la actividad cinegética
La resolución fija el inicio del nuevo marco en la temporada 2026/2027:
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Caza menor: se levanta la suspensión desde el 1 de abril de 2026. La actividad arranca con la media veda el 15 de agosto de 2026, tras cumplirse un año desde los incendios de 2025.
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Caza mayor: se levanta la suspensión desde el 1 de abril de 2026 para jabalí, ciervo, corzo, rebeco, gamo, muflón y cabra montés.
Con este calendario, la administración busca combinar dos objetivos: reactivar aprovechamientos tradicionales y mantener una recuperación forestal ordenada.
Ganadería: continuidad económica con límites de carga
En paralelo, el acuerdo incorpora medidas para sostener la actividad en el medio rural. Medio Ambiente considera que prolongar la suspensión ganadera podía afectar gravemente la continuidad de muchas explotaciones, especialmente en áreas de montaña y comarcas con menor alternativa productiva.
Por eso, el levantamiento de la suspensión cinegética y ganadera en León también se aplica al pastoreo en terrenos forestales quemados, con tres condiciones obligatorias durante 2026:
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Carga máxima de 0,5 UGM/ha en toda la anualidad.
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En zonas por debajo de 1.000 metros de altitud, suspensión vigente hasta el 1 de mayo de 2026.
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En zonas por encima de 1.000 metros, suspensión vigente hasta el 1 de junio de 2026.
Estas limitaciones, según el criterio técnico, permiten compatibilizar uso ganadero, protección del suelo y restauración ecológica.
Un cambio con impacto ambiental y económico
El fondo de la resolución es claro: ni el abandono total ni la explotación sin reglas son la respuesta. La estrategia pasa por una gestión adaptada al daño real de cada zona, con control cinegético, pastoreo regulado y seguimiento de la regeneración natural.
En consecuencia, el levantamiento de la suspensión cinegética y ganadera en León se interpreta como una medida de equilibrio entre conservación y actividad rural. La clave, a partir de ahora, estará en el cumplimiento estricto de condiciones y en la vigilancia de resultados sobre biodiversidad, masa forestal y economía local.