La Diócesis de León celebró la fiesta de San Juan de Ávila, patrono del clero secular español, con una jornada marcada por el reconocimiento, la gratitud y la memoria. El encuentro reunió en el Seminario Mayor San Froilán a un amplio grupo del presbiterio diocesano.
La celebración comenzó con una eucaristía presidida por el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, en la capilla del Museo Diocesano y de Semana Santa. Después, el acto se trasladó al salón de actos del mismo espacio, donde tuvo lugar uno de los momentos más destacados de la jornada: el homenaje a Pedro del Cano Salán, considerado el sacerdote más veterano de la Iglesia de León.
Un reconocimiento a 75 años de ministerio sacerdotal
Pedro del Cano, natural de Gradefes y nacido en 1927, recibió un homenaje especial con motivo de sus 75 años de ejercicio ministerial. Durante su intervención, recordó su ordenación sacerdotal, celebrada el 10 de marzo de 1951, de manos de Luis Almarcha, entonces obispo de León.
También repasó algunos hitos de su trayectoria. Su primer destino fue como párroco en pequeñas localidades del norte de Palencia, un territorio que en aquel momento pertenecía a la Diócesis de León. Más adelante desarrolló una parte esencial de su servicio en la parroquia leonesa de San Marcelo y como director del Archivo Diocesano, responsabilidad que desempeñó hasta su jubilación en 2003.
El acto puso en valor una vida dedicada a la Iglesia y a la comunidad diocesana. Además, destacó su vinculación actual con la vida eclesial desde la Residencia Sacerdotal.
Bendición especial del Papa León XIV
Uno de los momentos más simbólicos del homenaje llegó con la entrega de una bendición especial del Papa León XIV a Pedro del Cano. El obispo Luis Ángel fue el encargado de hacerle llegar este reconocimiento, rubricado por Luis Marín de San Martín, prefecto del Dicasterio para la Caridad.
Durante la entrega, el prelado expresó su deseo de que el sacerdote veterano continúe recibiendo y ofreciendo bendiciones tras una vida de servicio. El reconocimiento se completó con una réplica de la escultura de San Froilán de la Basílica de la Virgen del Camino.
Este presente se enmarca en el Premio San Froilán especial, concebido como anticipo de la convocatoria de galardones que la Iglesia de León impulsa en torno a la fiesta del patrón de la diócesis.
Pedro del Cano agradece el homenaje
Tras recibir los reconocimientos, Pedro del Cano agradeció el gesto del presbiterio leonés. En sus palabras, apeló a la unidad sacerdotal, a la oración compartida y al compromiso con la vida parroquial.
El sacerdote destacó que la gracia procede del Señor y animó a mantener un camino de “alegría, entusiasmo y donación” al servicio de la Iglesia diocesana de León. Su intervención fue uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Homenaje al obispo Luis Ángel por sus diez años de ordenación episcopal
La fiesta de San Juan de Ávila también sirvió para reconocer al obispo Luis Ángel de las Heras con motivo del décimo aniversario de su ordenación episcopal.
El prelado recibió un cuadro realizado por un presbítero leonés. En su agradecimiento, señaló que la obra reflejaba no solo su rostro, sino también el del presbiterio y el de toda la diócesis.
Luis Ángel subrayó además el sentido de caminar junto a la comunidad diocesana y junto al Señor. En esa línea, hizo referencia directa a su lema episcopal y a su oración cotidiana: “apaciéntame Señor, apacienta tú conmigo”.
Acogida y gratitud a diez sacerdotes extranjeros
La jornada incluyó igualmente un gesto de acogida y agradecimiento a los diez sacerdotes extranjeros que colaboran actualmente con la pastoral y la liturgia en la Iglesia de León.
Estos presbíteros proceden de Costa de Marfil, Venezuela y Ucrania, y prestan servicio en distintas unidades pastorales, parroquias y ámbitos de atención espiritual de la diócesis.
Entre ellos figuran sacerdotes destinados en Fresno de la Vega, Valencia de Don Juan, Puebla de Lillo, Montejos del Camino, La Vecilla de Curueño, Mansilla Mayor, Riaño, Palanquinos y otros espacios pastorales. También destaca la labor de atención a la comunidad ucraniana asentada en León.
La diócesis quiso visibilizar así su aportación diaria, especialmente en un contexto de colaboración pastoral que refuerza la vida parroquial y la presencia de la Iglesia en el territorio.
Una celebración de memoria, servicio y comunión
El homenaje sacerdotal en León por San Juan de Ávila convirtió la jornada en una celebración de la fidelidad, la vocación y el compromiso con la diócesis.
Por un lado, la Iglesia de León reconoció la extensa trayectoria de Pedro del Cano, ejemplo de perseverancia y entrega durante más de siete décadas. Por otro, agradeció el servicio episcopal de Luis Ángel de las Heras y la contribución de sacerdotes llegados de otros países.
La fiesta del patrono del clero volvió así a convertirse en un espacio de encuentro para el presbiterio leonés y en una oportunidad para poner en valor la labor pastoral que sostiene la vida de numerosas comunidades.