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Las TCAE de Castilla y León exigen su clasificación en el Grupo C1

El colectivo se concentrará el 21 de enero en Valladolid para reclamar una actualización profesional que consideran “justa y necesaria”

Las Técnicas en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) de toda Castilla y León han convocado una concentración reivindicativa para el próximo martes 21 de enero. La movilización tendrá lugar frente a la Consejería de Salud de Castilla y León (Paseo de Zorrilla, 1, Valladolid) de 12:00 a 13:30 horas, con un mensaje claro y contundente: la exigencia de su clasificación profesional en el Grupo C1. Esta demanda, histórica para el colectivo, cuenta con el apoyo del sindicato FACUSO CyL y la Unión Sindical Obrera (USO) de Castilla y León.

Las TCAE son una columna vertebral del sistema sanitario. Su labor es fundamental y se extiende por todos los ámbitos asistenciales: hospitales, centros de salud, servicios de urgencias, unidades críticas, residencias y atención domiciliaria. Sus funciones, que van desde los cuidados básicos y especializados hasta la movilización segura de pacientes, el apoyo técnico y el acompañamiento emocional, son cruciales para la seguridad y el bienestar de los usuarios.

Una categoría profesional obsoleta y desfasada

La principal denuncia del colectivo radica en una clasificación profesional que consideran obsoleta y desfasada en 30 años. A pesar de que su formación, correspondiente a una Formación Profesional de Grado Medio con competencias sanitarias regladas, se ajusta académicamente al Grupo C1 tanto en el marco europeo como en el Estatuto Básico del Empleado Público, las TCAE continúan encuadradas en el Grupo C2.

Esta situación genera una desigualdad palpable, ya que la categoría actual no refleja ni la capacitación ni el nivel de responsabilidad que asumen diariamente. «No pedimos privilegios. Pedimos justicia», subrayan desde el colectivo, haciendo hincapié en que su reivindicación no es meramente económica, sino un reconocimiento profesional imprescindible.

Entre sus principales argumentos destacan:

  • Formación oficial: Equivalente al Grupo C1.

  • Responsabilidad asistencial: Supera ampliamente las funciones atribuidas al C2.

  • Seguridad y calidad de los cuidados: Son pieza clave para garantizarlas.

  • Desigualdad: La clasificación actual crea un agravio comparativo con otros profesionales sanitarios.

Beneficios directos para la ciudadanía y el sistema sanitario

Las TCAE defienden que esta actualización no solo es una cuestión de justicia laboral, sino que repercutiría directamente en la mejora del sistema sanitario y en la calidad asistencial para toda la población. El acceso al Grupo C1 permitiría una mayor estabilidad laboral, facilitaría la retención del talento, motivaría a las plantillas y reforzaría la seguridad del paciente.

«C1 no es un premio. Es nuestro nivel real. Es justicia», afirman las TCAE, apelando a la Junta de Castilla y León y a todas las administraciones públicas para que pongan fin a este «retraso de treinta años en la actualización profesional» y armonicen su clasificación con la legislación educativa y las funciones que realmente desempeñan.

Desde las plataformas por el C1 y desde los sindicatos, se hace un llamamiento a la ciudadanía y a los medios de comunicación para que acompañen y den la máxima visibilidad a esta concentración, esencial para que la sociedad conozca la realidad de una profesión que, siendo indispensable, ha sido históricamente infravalorada.

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