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La Universidad de León incorpora un helicóptero BO-105 de la Guardia Civil para reforzar la formación en Ingeniería Aeroespacial y Mecánica

La aeronave, retirada del servicio activo en marzo de 2024 tras más de cuatro décadas de operaciones, llega a la Escuela de Ingenierías de la ULE inhabilitada para volar y preparada para uso docente, como apoyo a prácticas sobre estructura, mantenimiento, aerodinámica y aeronavegabilidad.

La Universidad de León (ULE) ha sumado a sus recursos didácticos un helicóptero BO-105 procedente del Servicio Aéreo de la Guardia Civil, que desde ahora se utilizará como herramienta real de aprendizaje en las titulaciones de Ingeniería Aeroespacial e Ingeniería Mecánica. El objetivo es claro: acercar el aula a la realidad profesional y mejorar la formación técnica con un equipo que, hasta hace poco, estaba en operaciones.

El nuevo recurso se integra en la Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial, y se presenta como un apoyo clave para reforzar prácticas y asignaturas vinculadas al análisis de aeronaves. En términos docentes, la llegada del aparato impulsa la formación aeronáutica y mecánica con un elemento tangible, “de los que no se encuentran en los libros”.

Un BO-105 con historia en León y cuatro décadas de servicio

El helicóptero, operativo desde 1983 y retirado del servicio activo en marzo de 2024, formó parte de la Unidad Aérea de León entre 2013 y 2017. Durante ese periodo realizó misiones habituales de apoyo aéreo, entre ellas rescates en montaña, búsqueda de personas desaparecidas y vigilancia aérea desde la base de La Virgen del Camino.

Ahora, esa trayectoria se convierte en valor formativo. La aeronave inicia una nueva etapa al servicio del conocimiento, tras un proceso de preparación específico: ha sido desprovista de todas las piezas reutilizables y inhabilitada para el vuelo, de modo que su uso se limita a la actividad docente y al estudio técnico.

“Una oportunidad única” para aprender con un equipo real

En el acto de presentación, la rectora de la ULE, Nuria González, puso el foco en el impacto directo para el alumnado: la posibilidad de aprender con una aeronave real, observar sistemas y componentes de cerca y analizar soluciones técnicas que suelen estudiarse solo en planos, maquetas o entornos virtuales.

La incorporación del helicóptero BO-105 en la Universidad de León se interpreta, además, como un paso coherente con la apuesta de la institución por la docencia aplicada y por recursos que conecten la universidad con el sector aeronáutico.

Datos técnicos del helicóptero BO-105

Más allá del simbolismo, el BO-105 aporta especificaciones que permiten múltiples líneas de trabajo académico. Según los datos ofrecidos por responsables de la Guardia Civil en la presentación, el modelo destaca por su versatilidad y robustez.

Entre sus características, figuran:

  • Velocidad máxima: 240 km/h

  • Techo de vuelo: superior a 5.000 metros

  • Depósito de combustible: 560 litros

  • Capacidad: uno o dos pilotos y hasta tres pasajeros

  • Carga: hasta 1.000 kilos

Estos parámetros facilitan que el alumnado pueda abordar, con un caso real, cuestiones como materiales y estructura, mantenimiento, sistemas, aerodinámica o criterios de aeronavegabilidad, dentro del enfoque práctico que persigue la Escuela.

Un refuerzo para los recursos docentes de la Escuela de Ingenierías

El director de la Escuela de Ingenierías, Joaquín Barreiro, subrayó que el helicóptero permitirá complementar los simuladores con un equipo auténtico que se puede inspeccionar, medir y estudiar de forma directa. En esa línea, la incorporación del helicóptero BO-105 en la Universidad de León se suma a un ecosistema de recursos ya orientados a la práctica.

Entre las herramientas docentes con las que cuenta el centro figuran bancos de ensayo, túneles de viento y simulador de vuelo, con los que la ULE busca consolidar sus estudios como un referente nacional en formación y tecnología aplicada.

Una presentación con presencia institucional y técnica

El acto contó con la participación de distintas autoridades y responsables vinculados al ámbito universitario y a la operativa aérea, entre ellos el subdelegado de Defensa en León, el coronel Juan Carlos Trujillo; el capitán jefe de la Unidad Aérea de León, Mario Romero Vicente; y el vicerrector de Infraestructuras, Sostenibilidad y Transformación Digital, Ramón Ángel Fernández, además del equipo directivo de la Escuela y estudiantes de las ingenierías.

Con esta incorporación, la ULE convierte un icono operativo de la Guardia Civil en un recurso académico de alto valor. Y lo hace con una idea de fondo: que el futuro de la ingeniería también se aprende tocando, observando y analizando tecnología real.

Fuente
Ahora León
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