DestacadoEducaciónSociedad

La Universidad de León gradúa a 293 ingenieros e ingenieras preparados para liderar la innovación tecnológica

La Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial de la ULE celebra su graduación en el Aula Magna de San Isidoro y refuerza su crecimiento con 1.568 estudiantes de grado, 251 de máster y 250 estancias en empresas.

La Universidad de León celebró este viernes la graduación de 293 estudiantes de la Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial en un acto celebrado en una abarrotada Aula Magna de San Isidoro. La ceremonia escenificó el cierre de una etapa académica y, al mismo tiempo, el comienzo de un nuevo camino profesional para una promoción llamada a responder a los desafíos de la transformación tecnológica.

Con esta nueva promoción, la institución leonesa refuerza su papel como referente en la formación de talento especializado en áreas estratégicas para el desarrollo productivo. La graduación de Ingeniería en la Universidad de León volvió a poner el foco en la empleabilidad, la innovación y la conexión directa con el tejido empresarial.

Durante el acto, la rectora de la ULE, Nuria González, trasladó a los egresados un mensaje centrado en la constancia, la resiliencia y la necesidad de mantener el aprendizaje a lo largo de toda la vida profesional. Además, subrayó el valor de una escuela respaldada por un profesorado “comprometido y altamente cualificado” y por una red de alianzas con empresas, administraciones y colegios profesionales que resulta clave para la formación práctica y la inserción laboral.

En la misma línea, el director de la Escuela, Joaquín Barreiro, insistió en la importancia de la ética, la responsabilidad y la confianza en las propias capacidades. También recordó que la ingeniería no solo abre puertas laborales, sino que ofrece una forma de entender y transformar el mundo. Según destacó, los titulados salen preparados para liderar la evolución tecnológica en una sociedad en cambio constante.

La imposición de becas reunió a estudiantes de Ingeniería Aeroespacial (50), Ingeniería Eléctrica (4), Ingeniería Electrónica Industrial y Automática (34), Ingeniería Informática (75) e Ingeniería Mecánica (43). También se reconoció a los alumnos de másteres en Producción en Industria Farmacéutica (12), Ingeniería Aeronáutica (30), Ingeniería Industrial (11), Ingeniería Informática (1), Investigación en Ciberseguridad (26), Inteligencia de Negocio y Big Data (5) e Industria 4.0 (2).

Más allá del componente simbólico, la ceremonia sirvió para mostrar el crecimiento sostenido de la Escuela. La memoria académica reflejó un aumento del 4,26% del alumnado, hasta alcanzar los 1.568 estudiantes de grado y 251 de máster. Son cifras que consolidan la evolución de un centro que ha reforzado su oferta y su peso dentro del sistema universitario.

Además, la vinculación con el mercado laboral volvió a quedar patente con 250 estancias en empresas y un total de 62.820 horas de formación práctica. Esa relación con el entorno profesional se apoya en colaboraciones estratégicas, entre ellas la mantenida con el Ejército del Aire, y en una orientación cada vez más ligada a la especialización y la actualización de competencias.

La escuela también destacó por su dimensión internacional. En la actualidad, suma más de 110 estudiantes en programas Erasmus y Amicus, un dato que refuerza su proyección exterior. A ello se añaden microcredenciales en ámbitos como Procesos BIM y diseño de estructuras con CATIA, pensadas para adaptar la formación a las nuevas necesidades del sector.

El impulso investigador fue otro de los ejes del balance presentado durante la graduación. La Escuela cuenta con nueve Unidades de Investigación Consolidadas de Castilla y León, 13 grupos de investigación y 11 grupos de Innovación Docente. Asimismo, en el último periodo se defendieron nueve tesis doctorales y se mantuvo la participación en proyectos de divulgación científica y formación STEM.

La vertiente práctica e innovadora también quedó reflejada en la participación del alumnado en competiciones nacionales de ingeniería y en el desarrollo de prototipos como el robot BoxCrawle. Ese tipo de iniciativas evidencian una formación que combina conocimiento técnico, creatividad y capacidad de respuesta ante problemas reales.

Uno de los mensajes más directos al futuro laboral llegó de la mano de Venancio Roales, director de BA GLASS León y padrino de la promoción. Durante su intervención, puso en valor el nivel de preparación de los egresados y aseguró que los ingenieros formados en la ULE no tienen nada que envidiar a los de otros países. Además, animó a los nuevos titulados a mirar hacia León como un territorio de oportunidades, al recordar que más del 60% de los ingenieros de sus empresas son leoneses.

Roales también pidió a los graduados que sigan formándose y que complementen su perfil técnico con habilidades sociales y de liderazgo. A su juicio, el ingeniero del presente y del futuro no solo diseña o resuelve problemas, sino que también coordina equipos, toma decisiones y lidera con el ejemplo.

El momento más emotivo de la jornada llegó con la intervención de Gonzalo y Carolina, dos de los egresados que hablaron en nombre de toda la promoción. Su discurso recordó los años de esfuerzo, aprendizaje y superación vividos en la Escuela, así como los vínculos personales creados durante la carrera. Ambos resumieron el sentimiento compartido por sus compañeros con una idea sencilla: el camino no ha sido fácil, pero el objetivo se ha cumplido.

Así, la graduación de Ingeniería en la Universidad de León dejó una imagen clara: 293 nuevos ingenieros e ingenieras salen al mercado con preparación técnica, experiencia práctica y vocación de liderazgo. León gana talento. Y la ULE refuerza su posición como una de las grandes canteras de innovación, industria y progreso tecnológico.

Fuente
Ahora León
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba