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La ULE participa en una investigación que explica por qué las infecciones bacterianas tras la gripe pueden ser más graves

La Universidad de León (ULE) forma parte de un estudio publicado en Frontiers in Immunology que revela cómo el orden de entrada del virus de la gripe y de ciertas bacterias modifica la respuesta inmunitaria y puede agravar las complicaciones respiratorias.

La Universidad de León participa en una investigación internacional que arroja luz sobre una de las complicaciones más preocupantes de la gripe: las infecciones bacterianas secundarias, que en muchos casos derivan en cuadros respiratorios especialmente severos. El trabajo, publicado en la revista Frontiers in Immunology, cuenta entre sus firmantes con César B. Gutiérrez Martin, del Departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la ULE.

El estudio analiza cómo reaccionan los macrófagos, células clave del sistema inmunitario, cuando se enfrentan al virus de la gripe A y a la bacteria Streptococcus pneumoniae, una de las principales responsables de la neumonía bacteriana que puede aparecer después de una gripe.

La principal conclusión es clara: no solo importa qué patógenos infectan al organismo, sino también el orden en que lo hacen. Ese factor cambia de forma notable la respuesta del sistema inmune y puede explicar por qué algunas infecciones secundarias tras la gripe resultan tan agresivas.

Según detalla el equipo investigador, cuando el virus y la bacteria infectan al mismo tiempo, los macrófagos activan una respuesta inflamatoria muy parecida a la que provoca la bacteria por sí sola. En ese escenario, la señal bacteriana domina y pone en marcha con fuerza las rutas inflamatorias dependientes de NF-κB.

Sin embargo, la situación cambia cuando la infección se produce de forma secuencial. Es decir, cuando primero llega el virus de la gripe y después la bacteria. En ese caso, los macrófagos ya han sido condicionados por la primera infección viral. Los científicos describen este proceso como un “primado viral”, una huella previa que altera la reacción posterior frente a la bacteria y que puede amplificar la inflamación, el daño pulmonar y las complicaciones respiratorias.

El primer autor del trabajo, Javier Arranz Herrero, subraya que el estudio demuestra que “el orden en que llegan los patógenos determina qué microorganismo domina la respuesta inmunitaria”. Esa diferencia funcional se observó mediante perfiles transcripcionales y análisis de la respuesta inmune a través de la secreción de citoquinas.

En la misma línea, Jordi Ochando, director de la Unidad de Inmunidad de Trasplantes del Centro Nacional de Microbiología del ISCIII, explica que, en los modelos de coinfección simultánea, la bacteria consigue reprogramar con rapidez a los macrófagos hacia rutas antibacterianas. En cambio, cuando el virus infecta primero, deja una impronta antiviral que modifica el curso inflamatorio posterior.

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que los hallazgos fueron validados en modelos porcinos, un sistema de gran interés científico porque los cerdos desarrollan una enfermedad respiratoria muy similar a la humana cuando se infectan con el virus de la gripe porcina y con Streptococcus suis, un patógeno estrechamente relacionado con S. pneumoniae.

Ese modelo permitió comparar además el efecto de distintas cepas virales y diferentes serotipos bacterianos. Para César B. Gutiérrez Martin, investigador de la ULE, esta coincidencia entre especies refuerza la idea de que los mecanismos descritos pueden reproducirse en distintos organismos afectados por la gripe. También destaca el valor de los modelos animales en la investigación traslacional, orientada a mejorar la prevención y el tratamiento de estas coinfecciones.

La investigación va un paso más allá y estudia también cómo influye la edad en la respuesta de los macrófagos. Para ello, el equipo comparó células procedentes de ratones jóvenes de una semana, adultos de 12 semanas y de mayor edad con 40 semanas. Los resultados mostraron diferencias importantes entre grupos, tanto por edad como por el tipo de infección, ya fuera simultánea o secuencial.

El coordinador del Grupo de Virología e Inmunidad Innata de la Universidad CEU San Pablo, Estanislao Nistal Villán, apunta que esta variabilidad ayuda a entender por qué las coinfecciones no afectan igual a niños, adultos y personas mayores, un dato relevante desde el punto de vista clínico.

El trabajo se enmarca en una amplia red de colaboración científica nacional e internacional. En el estudio también han participado especialistas de centros como el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa-CSIC, el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de los Países Bajos y la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, en Estados Unidos.

Con esta aportación, la ULE refuerza su presencia en una investigación de impacto que ayuda a comprender mejor por qué una gripe puede derivar en complicaciones graves cuando aparece una infección bacteriana posterior. Además, abre la puerta al diseño de nuevas estrategias terapéuticas para prevenir daños respiratorios y mejorar el abordaje clínico de estos procesos.

Fuente
Ahora León
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