
La semana financiera cerró con una elevada volatilidad en las bolsas internacionales, reflejo de la cautela de los inversores ante las próximas decisiones de política monetaria en septiembre.
El índice Euro Stoxx 50 terminó con un retroceso del 0,4%, mientras que Wall Street logró recuperarse parcialmente tras jornadas de fuertes caídas. Los analistas subrayan que el rumbo de los mercados dependerá de los anuncios que realicen la Reserva Federal y el Banco Central Europeo en las próximas semanas.
La expectativa mantiene en alerta a los inversores, quienes buscan refugio en activos considerados seguros, como el oro y los bonos del Tesoro.