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La Rioja detecta por primera vez fraude en exámenes de conducir con gafas inteligentes y salpica a residentes en León

La Guardia Civil y la Jefatura Provincial de Tráfico han interceptado 20 casos en 2026 en Logroño y Calahorra con sistemas tecnológicos para copiar. Entre los implicados hay personas residentes en varias provincias, entre ellas León.

La Guardia Civil y la Jefatura Provincial de Tráfico en La Rioja han detectado por primera vez el uso de gafas inteligentes para cometer fraude en los exámenes teóricos de conducir. La actuación, desarrollada en colaboración con el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) y el personal examinador de la DGT, marca un nuevo escenario en la lucha contra las trampas tecnológicas en estas pruebas.

El caso tiene además interés para la provincia leonesa. Según la información facilitada, entre los implicados figuran personas residentes en distintos puntos de España, entre ellos León, junto a Barcelona, Burgos, Guipúzcoa, La Rioja, Madrid, Murcia, Navarra y Valencia.

El sistema detectado permitía al aspirante captar las imágenes del examen de una forma aparentemente natural. Después, la señal se enviaba al exterior en tiempo real. Desde allí, otra persona facilitaba las respuestas correctas mediante un audífono diminuto. Para los investigadores, este método supone un salto tecnológico respecto a otros fraudes ya conocidos, como los pinganillos o los teléfonos móviles ocultos.

En lo que va de año, las inspecciones en las sedes de Logroño y Calahorra han permitido identificar a 20 personas de distintas nacionalidades: China, España, India, Marruecos, Pakistán, Portugal y Senegal. Los investigados tienen edades comprendidas entre los 24 y los 59 años.

La investigación también revela el negocio que hay detrás de estas prácticas. Los implicados habrían pagado entre 1.300 y 2.500 euros por acceder a sistemas de comunicación externa con los que intentar superar de forma fraudulenta la prueba teórica del permiso de conducción.

Desde Tráfico se insiste en que estas conductas están consideradas infracciones muy graves por la Ley sobre Tráfico y Seguridad Vial. La sanción prevista incluye una multa de 500 euros, la declaración inmediata de “no apto” en el examen y la prohibición de presentarse durante seis meses a las pruebas para obtener o recuperar el permiso.

Más allá de la sanción administrativa, el mensaje de las autoridades es claro. Permitir que una persona obtenga el permiso sin acreditar los conocimientos teóricos básicos supone un riesgo directo para la seguridad vial. No se trata solo de un fraude contra la Administración. También afecta a la seguridad del conjunto de conductores, peatones y usuarios de la vía pública.

La aparición de las llamadas smart glasses confirma, además, una creciente profesionalización de las redes que ofrecen ayuda ilegal a cambio de dinero. Por eso, tanto la Guardia Civil como la Jefatura de Tráfico mantienen una vigilancia constante y están adaptando sus protocolos de control para adelantarse a nuevas herramientas tecnológicas.

Con esta intervención, La Rioja abre un nuevo frente en la detección del fraude en los exámenes de conducir. Y el hecho de que entre los implicados haya residentes en León convierte este caso en una alerta también para el entorno leonés, donde la vigilancia sobre estas prácticas irregulares cobra cada vez más importancia.

Fuente
Ahora León
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