La Policía Nacional cerró 2025 con un balance “altamente positivo” frente a los grupos itinerantes especializados en robos con fuerza en viviendas en Castilla y León. La intensificación de la prevención y la coordinación operativa han contribuido a reducir este tipo de delitos respecto a 2024, según la Jefatura Superior de Castilla y León en una nota informativa difundida este 22 de enero de 2026.
Los datos clave del balance de 2025
A lo largo del año, los grupos especializados de investigación lograron resultados que apuntan a un cambio de tendencia. En concreto:
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18 grupos itinerantes desarticulados.
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38 detenidos como presuntos integrantes de esas organizaciones.
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23 grupos identificados y neutralizados antes de actuar, con 48 personas plenamente identificadas que no llegaron a cometer robos.
Estas redes, explican fuentes policiales, suelen destacar por su alta movilidad: se desplazan entre provincias, seleccionan objetivos y actúan de forma organizada. Por eso, la presión policial y los controles selectivos han sido determinantes para que varios grupos abandonaran las zonas donde pretendían operar, frustrando su actividad antes de que se materializara.
Menos robos y más eficacia: el 52% que marca la diferencia
El balance global también subraya un aumento de la capacidad de respuesta ante los hechos consumados. En paralelo a la bajada de robos atribuida a estos grupos, la Policía Nacional registró un incremento de más del 52% en el número de detenidos en comparación con 2024.
Según la nota, este resultado se apoya en tres palancas: prevención, controles operativos y rapidez de intervención, con una coordinación más fluida entre unidades y mejores tiempos de reacción.
Mirando a 2026: más presión y continuidad operativa
De cara a 2026, la Policía Nacional avanzó que mantendrá la estrategia para sostener la presión sobre los grupos itinerantes y seguir recortando su margen de actuación en la comunidad.