La formación DESA de la Policía Nacional en León ya es una realidad operativa. El Servicio Sanitario de la Base Conde de Gazola ha formado a 48 agentes de la Comisaría Provincial en un plan diseñado para mejorar la primera respuesta en emergencias sanitarias, especialmente en los minutos previos a la llegada de los equipos médicos.
El curso se ha desarrollado durante enero y febrero, con turnos adaptados al servicio para facilitar la participación de la plantilla sin afectar la actividad diaria. El modelo seguido se ajusta al protocolo del Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla y León y combina aprendizaje digital con práctica presencial.
Formación DESA de la Policía Nacional en León: dos fases y enfoque práctico
La capacitación se estructuró en dos bloques. Primero, una parte teórica online, realizada de forma asíncrona. Después, una fase presencial en el Aula de Instrucción y Simulación Sanitaria de la Base Conde de Gazola, en Ferral del Bernesga.
En esta segunda etapa, los agentes entrenaron situaciones reales de alta presión. Así, reforzaron procedimientos de reanimación cardiopulmonar (RCP), control inicial de pacientes y toma de decisiones rápidas en escenarios de riesgo.
Además, el programa incluyó contenidos de primeros auxilios, técnicas de inmovilización y control de hemorragias, competencias que amplían la capacidad de intervención de las radiopatrullas en la vía pública. En emergencias cardiovasculares, cada minuto cuenta, y una actuación correcta puede marcar la diferencia.
Qué es un DESA y por qué es clave en la calle
El DESA (Desfibrilador Externo Semiautomático) es un equipo portátil que analiza el ritmo cardíaco y aplica una descarga controlada si detecta una alteración que requiere tratamiento eléctrico. Está pensado para una respuesta rápida y guiada, pero exige formación homologada para su uso seguro y eficaz.
Entre sus ventajas, destaca su tamaño reducido, su facilidad de transporte y un mantenimiento bajo. Según los datos técnicos trasladados en la formación, sus baterías pueden alcanzar alrededor de cinco años de vida útil o hasta 300 descargas. Una vez colocados los electrodos en el tórax del paciente, el dispositivo evalúa el ritmo y orienta la actuación.
Por eso, la formación DESA de la Policía Nacional en León no se limita al uso del aparato. También entrena la secuencia completa de auxilio: valoración inicial, posición del paciente, colocación correcta de electrodos y coordinación con los servicios sanitarios.
Cooperación institucional para proteger vidas
Una parte importante de las intervenciones de las radiopatrullas en la capital tiene carácter humanitario. En numerosos avisos, los agentes son los primeros en llegar y en iniciar maniobras de ayuda. En ese contexto, elevar su preparación técnica mejora la protección de la ciudadanía y fortalece la cadena de supervivencia.
La Policía Nacional ha subrayado la colaboración del personal sanitario de la Base Conde de Gazola. Esta cooperación entre Policía Nacional y Ejército de Tierra consolida una respuesta coordinada, eficaz y de calidad ante incidentes de carácter vital.
Con este paso, la provincia gana capacidad de reacción en el terreno. Y, sobre todo, gana tiempo: el recurso más valioso cuando la vida de una persona depende de una intervención inmediata.