El Partido Animalista PACMA aseguró este viernes que está “muy satisfecho” con las observaciones finales del Comité de Derechos del Niño de la ONU sobre la tauromaquia en España. Según la formación, el órgano internacional ha reforzado su mensaje y ha sido “mucho más duro y contundente” que en revisiones anteriores.
En esta nueva evaluación, el Comité no solo mantiene la recomendación de 2018. Además, plantea prohibir la entrada y la participación de menores no solo como toreros o asistentes a corridas, sino también en todo tipo de espectáculos, festejos y escuelas taurinas, tanto en el ámbito estatal como autonómico. Para PACMA, este punto marca un salto cualitativo en la protección de la infancia.
La resolución añade otra exigencia relevante. El Comité pide al Estado impulsar campañas de sensibilización sobre el impacto de la violencia taurina en niños y niñas. Esas campañas, subraya, deben dirigirse a la ciudadanía, pero también a medios de comunicación y, de forma específica, a responsables públicos.
La formación animalista recuerda que participó en el proceso con varios informes. Primero, remitió documentación sobre la “desprotección de la infancia frente a la violencia de la tauromaquia en España”. Después, respondió al informe del Ejecutivo, que —siempre según PACMA— alegaba falta de competencias para limitar el acceso y la participación de menores.
En ese punto se concentró la controversia. PACMA sostiene que el Gobierno llegó a afirmar por escrito que la cuestión era competencia exclusiva de las comunidades autónomas y que el Tribunal Constitucional ya lo había zanjado. Sin embargo, la organización afirma que, en sus alegaciones, demostró que el Constitucional no se ha pronunciado en esos términos y que sí existe capacidad normativa tanto en el Estado como en las autonomías.
Eva Ramos, asesora jurídica de PACMA y responsable de la elaboración de los informes, defendió que el trabajo “ha merecido la pena” y denunció el impulso institucional de actividades taurinas con presencia de menores en los últimos años. Entre los ejemplos citados por la formación figuran encierros infantiles, campamentos taurinos de verano y toros embolados infantiles.
Tras ese intercambio, PACMA asegura que la ministra de Infancia terminó reconociendo competencias y se comprometió, durante la sesión con el Comité, a modificar la Ley Orgánica de Protección Integral de la Infancia frente a la Violencia (LOPIVI) para incluir la tauromaquia. La formación reclama ahora que ese compromiso se materialice dentro de la legislatura.
Con este escenario, la frase que resume el momento político y jurídico es clara: ONU endurece su posición sobre menores y tauromaquia en España. Para PACMA, ese cambio aumenta la presión sobre el Ejecutivo. Para el Gobierno, abre un nuevo foco legislativo en un debate que combina infancia, cultura y competencias territoriales.
En paralelo, el debate público vuelve al centro de la agenda. La clave ya no es solo qué recomendó el Comité, sino qué medidas concretas adoptará España y en qué plazos. De esa respuesta dependerá si las observaciones de la ONU se traducen en cambios normativos efectivos.