El Hospital San Juan de Dios de León ha reforzado su equipo con la incorporación de la neuróloga Dra. Iria Beltrán Rodríguez, que comenzará a atender patologías frecuentes como ictus, deterioro cognitivo, cefaleas, párkinson, epilepsia y otros trastornos neurológicos. La especialista advierte de un cambio que ya se percibe en consulta: “Cada vez vemos más casos en personas de 50 y 60 años, que consideramos plenamente jóvenes”.
Beltrán subraya que aún persisten ideas erróneas sobre estas enfermedades. “Todavía existe la creencia de que un ataque cerebrovascular o el alzhéimer se asocian solo a edades avanzadas”, explica. Sin embargo, según precisa, el contexto actual obliga a actuar antes y a vigilar los factores de riesgo con más atención.
Prevención y rapidez: el objetivo para reducir secuelas
En su trabajo clínico, la neuróloga insiste en que anticiparse marca la diferencia. “Hay factores que sí podemos modificar”, recalca. Entre los principales, cita la tensión arterial, el colesterol, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. Además, añade que otros aspectos se pueden controlar con revisiones para detectar problemas a tiempo.
También pide no restar importancia a señales que requieren valoración médica urgente. Entre las más relevantes, señala “un mareo brusco”, “un episodio repentino de inestabilidad”, “ver doble” o “un dolor de cabeza muy intenso”. Identificar estos síntomas y actuar rápido puede evitar complicaciones.
Qué patologías atenderá en León
La Dra. Iria Beltrán centrará parte de su actividad en los ataques cerebrovasculares agudos y su seguimiento. Para ello, empleará técnicas como ecografía neurológica y neurosonología, que permiten evaluar el estado de las arterias cerebrales y cervicales.
Además, abordará el estudio de enfermedades neurodegenerativas, con especial atención al alzhéimer, y la valoración de cefaleas y migrañas. Sobre estas últimas, lanza un mensaje claro: son “mucho más limitantes de lo que la población suele creer”, especialmente cuando se cronifican y afectan a la vida diaria.
Coordinación con Atención Primaria y otras especialidades
Otro de los pilares de su enfoque es el trabajo en equipo. La neuróloga considera “esencial” la coordinación entre Neurología, Atención Primaria y áreas como Cardiología, Endocrinología, Radiología o Rehabilitación. “Cuando un paciente ha tenido un ictus, el control estrecho por parte del médico de familia y el trabajo coordinado entre especialidades marca la diferencia”, destaca.
En patologías como demencias, párkinson, esclerosis múltiple o cefaleas crónicas, esa comunicación fluida es, a su juicio, todavía más necesaria. Permite ajustar tratamientos, detectar cambios a tiempo y mejorar el seguimiento en cada fase.
Perfil clínico e investigador: del MIR en el CAULE a la consulta hospitalaria
Graduada en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela (2017), Beltrán se formó como neuróloga vía MIR en el Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE), donde actualmente ejerce como facultativa adjunta. Es autora de una tesis doctoral con mención Cum Laude sobre el ictus vertebrobasilar, una entidad compleja por su dificultad diagnóstica y su elevada morbimortalidad.
En su trayectoria figuran, además, un Máster en Neurología Clínica y certificaciones como Experta en Neurosonología, Experta en Cefaleas, Experta en Biomarcadores y la Certificación en Ecocardioscopia. A ello suma participación en proyectos nacionales e internacionales y publicaciones científicas vinculadas a ictus, trombosis, demencias y anticoagulantes.
Entre sus reconocimientos, destaca que obtuvo el número 1 en la OPE de Castilla y León de 2022 y fue Premio a la Mejor Residente de Castilla y León (2022).
“Me gusta que los pacientes entiendan lo que les pasa”
La comunicación es una constante en su manera de ejercer. Beltrán defiende que explicar con claridad evita frustraciones y mejora la adherencia: “Me gusta que los pacientes se sientan escuchados y comprendan qué les ocurre, por qué les ha pasado y qué objetivos reales tenemos”. En esa línea, resume su enfoque con una idea práctica: “A veces no podemos curar, pero sí acompañar, frenar, explicar y mejorar la calidad de vida”.
De cara a los próximos años, anticipa avances en el ámbito de las demencias. En concreto, apunta que los nuevos tratamientos monoclonales podrían cambiar la evolución de pacientes con deterioro cognitivo leve, abriendo una etapa distinta en el manejo clínico de estos casos.
Con esta incorporación, el Hospital San Juan de Dios de León amplía su atención neurológica con un perfil que combina consulta, prevención, investigación y coordinación asistencial. Un refuerzo que llega en un momento en el que, según advierte la propia especialista, los trastornos cerebrovasculares y el deterioro cognitivo ya no son solo cosa de mayores.