La madre ocupa un lugar esencial en los primeros pasos de la comunicación humana. En la semana que culmina con el Día de la Madre, que se celebra este domingo 3 de mayo, su figura vuelve a situarse en el centro de la vida familiar por su papel en la transmisión de afectos, valores y lenguaje.
El experto en comunicación social de la Fundación Economía y Salud, Julio García Gómez, subraya que la madre se convierte en la primera comunicadora del hijo desde antes del nacimiento. Esa conexión comienza en el vientre materno y continúa después con la ayuda del padre, tanto en la crianza biológica como en los procesos de adopción y acogida.
Según explica García Gómez, los cinco sentidos empiezan a desarrollarse antes de nacer. El oído es uno de los más avanzados, ya que el oído interno está formado hacia las 20 semanas de embarazo. Por ello, el bebé puede reconocer la voz de la madre durante la gestación.
Ese primer contacto sonoro crea un vínculo emocional muy profundo. La voz materna transmite calma, cercanía y seguridad. También puede producirse un reconocimiento de la voz del padre, lo que refuerza la comunicación familiar desde los primeros momentos de vida.
La madre en la comunicación familiar
El papel de la madre en la comunicación familiar va más allá de las palabras. Los hijos aprenden mediante la observación, la imitación y la convivencia diaria. Gestos, tonos, miradas y expresiones forman parte de ese aprendizaje.
La madre, junto al padre, ayuda a que niños y niñas desarrollen su capacidad verbal y gestual. En muchos hogares, incluso se perciben parecidos en el tono o el timbre de voz entre madres e hijas, o entre padres e hijos.
Desde la familia, considerada la primera escuela, los menores aprenden a pedir, agradecer, dialogar y expresar emociones. También incorporan normas básicas para construir frases, usar bien las palabras y dar sentido a sus mensajes.
Cinco claves de enseñanza de la madre al hijo
Julio García Gómez destaca cinco aspectos importantes en esta educación comunicativa:
1. Observar para aprender.
Los hijos miran cómo se expresan la madre y el padre. Después imitan gestos, palabras y formas de relacionarse.
2. Valorar la palabra.
La conversación directa sigue siendo fundamental frente al peso de internet, las redes sociales y los móviles.
3. Cuidar el lenguaje gestual.
La postura corporal, la mirada, el rostro y las manos refuerzan la comunicación oral.
4. Aprender a sintetizar.
Expresar ideas de forma breve y clara ayuda a mejorar el diálogo.
5. Saber debatir.
Defender una opinión, escuchar al otro y argumentar con respeto son habilidades clave para la vida social.
Una transmisora de valores y emociones
La madre también aparece como símbolo de valores profundos. Expresiones como Madre Naturaleza, Alma Mater o la Madre de Todas las Batallas muestran cómo su figura se asocia a origen, fuerza, cuidado y emoción.
En el contexto familiar, la madre contribuye a crear vínculos afectivos de gran importancia. Su papel se mantiene a lo largo de las generaciones: madre, abuela, bisabuela o futura madre. Todas forman parte de una cadena de comunicación, cuidado y memoria compartida.
Con motivo del Día de la Madre, la figura materna recibe así un reconocimiento especial por su influencia en el desarrollo del lenguaje, la convivencia y la educación emocional de los hijos.
Julio García Gómez es docente de habilidades de comunicación de la Fundación Economía y Salud y la Fundación Casaverde.