La Junta de Castilla y León ha activado una nueva convocatoria de subvenciones para reforzar la formación para desempleados en Castilla y León. La medida, gestionada a través del Servicio Público de Empleo de Castilla y León, el ECYL, moviliza un presupuesto inicial de 44.059.800 euros.
El plan permitirá organizar hasta 1.030 cursos en el conjunto de la Comunidad y llegar a más de 16.400 personas. El objetivo es mejorar su cualificación profesional, facilitar su acceso al empleo y adaptar la oferta formativa a las necesidades reales de las empresas.
La convocatoria fue difundida este martes, 19 de mayo de 2026. A partir del miércoles, 20 de mayo, los centros y entidades interesadas podrán presentar solicitudes durante un plazo de 10 días hábiles. Las acciones formativas deberán concluir antes del 1 de agosto de 2027.
Quién puede optar a las ayudas
Podrán solicitar estas subvenciones los centros y entidades de formación públicos o privados que estén acreditados e inscritos en el Registro de Entidades de Formación correspondiente.
La oferta se estructurará en planes formativos vinculados al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales. Incluirá certificados profesionales completos, certificados de competencia y especialidades formativas centradas en competencias clave.
Cursos presenciales, mixtos y en teleformación
La modalidad presencial será prioritaria. Sin embargo, también se contempla la impartición de cursos en formato mixto o mediante teleformación.
Además, los programas podrán incorporar prácticas en empresas cuando así lo establezcan los contenidos formativos. Con ello, la Junta busca reforzar la conexión directa entre la capacitación y el acceso efectivo al mercado laboral.
Prioridad para colectivos con más dificultades de inserción
La formación estará dirigida principalmente a personas desempleadas inscritas como demandantes de empleo. Aun así, la convocatoria permitirá la participación de hasta un 30 % de trabajadores ocupados.
En la selección del alumnado se prestará especial atención a perfiles con mayores barreras de acceso al empleo. Entre ellos figuran jóvenes sin cualificación, mayores de 45 años con cargas familiares, parados de larga duración y personas en riesgo de exclusión social.
Formación alineada con las necesidades del tejido productivo
El ECYL ha diseñado la oferta tras una prospección previa de las necesidades de los sectores productivos, las perspectivas de contratación y las ocupaciones más demandadas.
La medida persigue que la formación para desempleados en Castilla y León responda a la realidad económica de cada territorio y mejore las posibilidades de inserción laboral. Aunque la convocatoria tiene alcance autonómico, su planificación territorial abre la puerta a actuaciones vinculadas también a León y su provincia.
Más peso para los proyectos con compromiso de contratación
La convocatoria reforzará los criterios de empleabilidad. Por ello, se dará prioridad a los proyectos formativos que incorporen compromisos de inserción laboral y puedan traducirse en empleo efectivo para las personas participantes.
Con esta iniciativa, la Junta busca combinar inversión pública, formación práctica y respuesta a las demandas empresariales. La estrategia pretende mejorar la empleabilidad de miles de personas y fortalecer la conexión entre capacitación y oportunidades laborales.