La Junta de Castilla y León ha convocado una nueva línea de ayudas para razas autóctonas amenazadas, dotada inicialmente con 250.000 euros. La convocatoria correspondiente a 2026 permitirá respaldar el trabajo de nueve asociaciones de criadores que reúnen a más de 1.000 explotaciones ganaderas y cerca de 35.200 animales selectos.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental busca preservar la diversidad genética animal. Además, pretende garantizar la continuidad de los programas de cría de especies que forman parte del patrimonio ganadero de la Comunidad.
Del presupuesto total, 150.000 euros proceden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esta cantidad llega a través de los fondos acordados en la Conferencia Sectorial. Por su parte, la Junta aportará otros 100.000 euros de fondos propios.
La cuantía podrá ampliarse en función de las disponibilidades presupuestarias. En ese caso, no será necesario publicar una nueva convocatoria.
Nueve asociaciones de criadores recibirán apoyo
Las subvenciones están dirigidas a asociaciones oficialmente reconocidas por Castilla y León. Estas entidades deben encargarse de gestionar los programas de cría de razas ganaderas autóctonas consideradas amenazadas.
En el caso del ganado bovino, podrán solicitar las ayudas las asociaciones de las razas Alistana-Sanabresa, Sayaguesa, Serrana Negra y Mantequera Leonesa.
En ovino, la convocatoria incluye a la raza Ojalada. En caprino, se apoyará a la Cabra de las Mesetas. Finalmente, en el ámbito equino, las ayudas alcanzarán a las razas Hispano-Bretón, Losino y Zamorano-Leonés.
La presencia de la Mantequera Leonesa y del caballo Zamorano-Leonés aporta una especial relevancia a esta convocatoria para el sector ganadero de León. Ambas razas mantienen una estrecha relación histórica con el territorio y con los sistemas tradicionales de producción.
Libros genealógicos y pruebas genéticas
Las ayudas para razas autóctonas amenazadas financiarán la creación y el mantenimiento de los libros genealógicos. Estos registros permiten identificar a los animales, comprobar su ascendencia y conservar las características propias de cada raza.
Entre las actuaciones subvencionables figuran las pruebas genéticas de caracterización racial, el mantenimiento de bases de datos y los gastos del personal técnico responsable de gestionar los registros.
Asimismo, la convocatoria respaldará los programas de mejora aprobados para cada raza. Para ello, se financiarán evaluaciones genéticas, controles de rendimiento y otras actividades incluidas en los programas oficiales de cría.
También se podrán cubrir los gastos relacionados con el mantenimiento de bancos de germoplasma. Estas instalaciones conservan material genético y resultan esenciales para evitar la desaparición de determinadas líneas animales.
Un patrimonio ligado al medio rural
Las razas autóctonas representan un recurso estratégico para Castilla y León. Su rusticidad y su capacidad de adaptación les permiten aprovechar mejor los recursos naturales disponibles.
Además, estos animales están vinculados a la ganadería extensiva. Por tanto, contribuyen al cuidado de los montes, los pastos y los paisajes agrarios. Su actividad también puede ayudar a prevenir la acumulación de vegetación y a mantener el equilibrio de los ecosistemas rurales.
Por otro lado, estas razas producen alimentos de calidad diferenciada. Muchos de ellos están ligados al territorio, a los métodos tradicionales y a la identidad gastronómica de cada provincia.
La conservación de estas especies favorece igualmente el mantenimiento de la actividad ganadera. Además, impulsa la economía rural y ayuda a fijar población en municipios afectados por la despoblación.
Respaldo al trabajo de los ganaderos
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha reafirmado con esta convocatoria el compromiso de la Junta con la conservación de los recursos genéticos animales.
Las asociaciones de criadores desempeñan una labor esencial. Estas entidades gestionan los libros genealógicos, controlan la evolución de las poblaciones y ejecutan los programas de cría.
La convocatoria de 250.000 euros busca dar continuidad a ese trabajo. Al mismo tiempo, pretende proteger unas razas que forman parte de la historia, la economía y el paisaje rural de Castilla y León.

