La Junta de Castilla y León ha reforzado las infraestructuras del polígono industrial de Villadangos del Páramo con una inversión superior a 9 millones de euros, centrada en mejorar la gestión de las aguas pluviales y aumentar la seguridad del sistema de drenaje.
La actuación, promovida por la Administración autonómica a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), se integra en una inversión global de 57 millones de euros en este enclave, sumando las obras de urbanización y la terminal ferroviaria. El objetivo es claro: consolidar Villadangos como un polo industrial competitivo y preparado para seguir creciendo.
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha visitado el nuevo tanque de tormentas, una de las piezas centrales del proyecto.
Un tanque de tormentas de 8.500 m³ para retener la primera escorrentía
La Junta ha ejecutado un nuevo tanque de tormentas diseñado para retener las primeras aguas de escorrentía que se generan durante episodios de lluvia intensa. Esta primera descarga suele arrastrar más carga contaminante, por lo que su control resulta clave en la protección ambiental.
La infraestructura podrá responder a una precipitación de 30 minutos con una intensidad de 11,8 L/s/ha, considerando toda la cuenca de aportación. En términos técnicos, esto equivale a un volumen específico aproximado de 21,2 m³/ha de área impermeabilizada.
El dimensionamiento se ha calculado teniendo en cuenta tanto el polígono existente como su ampliación. Por eso, el volumen total alcanza los 8.500 m³.
Una vez retenidas, las aguas se impulsan con dos grupos de bombas hacia la red de fecales existente, para su tratamiento en la EDAR de Villadangos del Páramo.
Un emisario de pluviales de 2 km y tubería de 2 metros de diámetro
Además del tanque, el proyecto incluye un emisario de pluviales que canaliza el agua desde el entorno del depósito, al sur del polígono, hasta el punto de vertido en un arroyo situado al sureste.
La conducción recorre aproximadamente 2 kilómetros y se apoya en un nuevo colector. El trazado también presta servicio al polígono actual, reforzando el funcionamiento conjunto del sistema.
El emisario proyectado consiste en una tubería de hormigón armado de 2 m de diámetro, una dimensión que permite gestionar caudales elevados con mayor fiabilidad.
Ampliación terminada y nuevos accesos en marcha hasta marzo de 2026
Según la información facilitada, las obras de urbanización de la ampliación del polígono finalizaron el pasado mes de octubre, al igual que los trabajos del tanque de tormentas y del emisario de pluviales.
Mientras tanto, la Junta mantiene otras actuaciones en paralelo. En concreto, las obras para adecuar los nuevos accesos desde la N-120 y la LE-413, iniciadas en el primer trimestre de 2025, avanzan según lo previsto y tienen una fecha estimada de finalización en marzo de 2026.
Más energía para atraer empresas: ampliación de la subestación eléctrica
En el mismo paquete de refuerzos, se está ultimando la ampliación de la subestación eléctrica del polígono. Esta mejora se impulsa mediante un convenio entre la distribuidora y SOMACYL.
La finalidad es garantizar el suministro básico necesario para facilitar la implantación de nuevas industrias y responder al aumento de demanda energética asociado al crecimiento del enclave.
Suelo industrial con alta demanda: 78% reservado y 15 empresas confirmadas
El avance del polígono también se mide en interés empresarial. Hasta la fecha, se ha reservado el 78% de la superficie neta destinada a uso industrial.
Además, 15 empresas han confirmado ya su instalación en Villadangos del Páramo, un dato que refuerza el papel del municipio como punto de referencia para la actividad logística e industrial en la provincia de León.
Con esta inversión de más de 9 millones, la Junta de Castilla y León busca mejorar la resiliencia del polígono, reforzar sus servicios críticos y sostener un crecimiento ordenado dentro del marco de inversión total de 57 millones de euros.
