La importancia de la inspección veterinaria en los puestos fronterizos centró el discurso de ingreso de Manuel García Gómez en la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León (AVETCYL), en un acto celebrado en la tarde de ayer en el Paraninfo Gordón Ordás de la Universidad de León (ULE). El nuevo académico pronunció la conferencia titulada ‘La inspección veterinaria en frontera: Una Sola Salud en un mundo globalizado’, con un mensaje nítido: la prevención empieza antes de que el riesgo cruce la línea.
García Gómez defendió que los controles sanitarios que realizan los veterinarios en frontera son un mecanismo moderno de protección ante amenazas globales y recalcó que esta labor “no es una función estática, sino un ‘sistema vivo’ esencial” para la salud pública, la sanidad animal y la estabilidad económica.
Entre los datos expuestos, destacó dos cifras que marcaron el tono de su intervención: el 60% de las enfermedades infecciosas humanas conocidas son zoonóticas y el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes provienen originalmente de los animales. Para el ponente, son números que explican por qué la vigilancia veterinaria se ha convertido en una pieza crítica en un mundo con intercambios comerciales y movilidad internacional constantes.
Un perfil ligado a la Universidad de León
El nuevo académico llega a la AVETCYL con un currículum estrechamente vinculado a la ULE. Se licenció en la institución con el mejor expediente de su promoción, obtuvo el doctorado ‘Cum Laude’, impartió docencia en la Facultad de Veterinaria y, actualmente, es colaborador honorífico del Departamento de Medicina, Cirugía y Anatomía Veterinaria.
Durante su intervención, definió a los profesionales del control sanitario como “centinelas de la salud pública” y subrayó que la veterinaria de frontera actúa como “el primer escudo de defensa de nuestro país”. En esa línea, insistió en que revisar, detectar y frenar riesgos en los puntos de entrada no es un trámite: es una barrera preventiva que impacta en personas, animales, alimentos y mercados.
“Una Sola Salud”: la visión que conecta humanos, animales y medio ambiente
Uno de los ejes del discurso fue el enfoque ‘Una Sola Salud’ (One Health), entendido como una filosofía que integra la salud humana, la de los animales —domésticos y silvestres— y la del entorno. En palabras del propio García Gómez, se trata de una visión unificada que reconoce que estos ámbitos “están estrechamente vinculados y son interdependientes”.
Con esa perspectiva, hizo un recorrido por la historia de la inspección veterinaria en frontera, analizó el comercio exterior de productos agroalimentarios y explicó el papel de los puestos fronterizos y sus controles. Además, puso ejemplos de enfermedades que generan preocupación por su impacto sanitario y económico, citando la dermatosis nodular, la gripe aviar y la peste porcina africana, afecciones que, señaló, pueden atravesar fronteras y provocar consecuencias relevantes.
España, “gigante agroalimentario” con un reto claro
El ponente también vinculó la inspección veterinaria con la competitividad del sector. A su juicio, España se ha convertido en un gigante agroalimentario capaz de transformar recursos en riqueza gracias a la exportación de valor. Sin embargo, advirtió de un punto débil: ese liderazgo puede resentirse si no se protege la sanidad y la seguridad en las fronteras, llegando a describirlo como un gigante con “pies de barro” si falla la vigilancia.
En las conclusiones, García Gómez defendió que la inspección veterinaria en frontera es un pilar de salud pública, una garantía para la sanidad animal y un elemento decisivo para la seguridad alimentaria y la economía. Con su incorporación, la AVETCYL refuerza su apuesta por la excelencia técnica y científica, sumando perfiles que trabajan por la protección de la sociedad en un escenario cada vez más interconectado.