La Dirección General de Tráfico (DGT) y la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) han activado un convenio de colaboración que cambia la forma de acreditar a los conductores profesionales en España. El acuerdo, publicado en el BOE, habilita el cruce automático de datos para que la DGT verifique en tiempo real si un trabajador cumple los requisitos que lo identifican como profesional del transporte.
La medida busca dos objetivos: por un lado, reducir burocracia; por otro, reforzar la seguridad vial al facilitar comprobaciones sobre la habilitación legal para conducir en el ámbito profesional.
Qué cambia desde hoy: verificación automática y sin papeles
Hasta ahora, en muchos casos el conductor debía aportar documentación para acreditar su situación. Con el nuevo sistema, la comprobación se hace directamente entre administraciones, lo que elimina pasos intermedios en trámites vinculados a la condición profesional.
Además, la DGT incorpora esta verificación a servicios para empresas y empleadores, que podrán consultar si el permiso del trabajador está en vigor cuando se cumplan los requisitos definidos.
Los 3 requisitos que debe cumplir el conductor para ser reconocido como profesional
Según el marco técnico difundido, la DGT solo reconocerá oficialmente la condición de conductor profesional cuando coincidan estos elementos:
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La empresa (o el autónomo) está dado de alta en actividades económicas vinculadas al transporte (CNAE).
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Existe relación laboral vigente (o alta correcta en el caso de autónomos).
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La cotización refleja la clave/categoría de ocupación de conductor profesional (categoría F).
En la práctica, el sistema gana rapidez, pero también exige precisión: un fallo en el CNAE, en la categoría F o en el alta puede frenar el reconocimiento automático.
Más impacto del “dato correcto”: el riesgo de quedar fuera por un error
El convenio refuerza una idea: el conductor depende más que nunca de que su situación esté bien codificada en Seguridad Social. Si no, puede encontrarse con problemas para acceder a gestiones donde la condición profesional marca la diferencia.
El acuerdo, además, se enmarca en un contexto de cambios de clasificación de actividades (CNAE), lo que obliga a empresas y profesionales a revisar que la información administrativa esté actualizada.
Puntos, cursos y plazos: por qué la condición profesional importa
La DGT y la TGSS justifican el intercambio de información, entre otros usos, para tramitar de forma más ágil solicitudes relacionadas con cursos de sensibilización y reeducación vial y para comprobaciones vinculadas a la habilitación para conducir en el ámbito profesional.
En otras palabras: ser reconocido como conductor profesional no es solo una etiqueta laboral; puede influir en cómo se gestionan determinados trámites asociados a la conducción profesional.
Modernización y debate sobre el control
En análisis sectoriales, firmas especializadas han enmarcado el convenio como un avance en digitalización que, a la vez, reabre el debate sobre el alcance del control y el intercambio de información en el entorno laboral. Medios que recogen la lectura de Pyramid Consulting destacan ese equilibrio entre eficiencia administrativa y supervisión.
Clave para León: transporte, logística y empresas que operan a diario
En una provincia con fuerte presencia de transporte por carretera, logística y movilidad interurbana, el cambio afectará al día a día de empresas y profesionales: menos trámites presenciales, pero más necesidad de revisar altas, cotizaciones y clasificación de actividad para evitar bloqueos automáticos por incidencias administrativas.
Dato clave: la verificación se apoya en el cruce de información y en la categoría F del conductor profesional en Seguridad Social, además del CNAE del empleador.
