La Banda Municipal de Música de La Bañeza protagonizó uno de los actos más destacados del programa de preludio de la Semana Santa de La Bañeza con su tradicional concierto celebrado en la Iglesia de Santa María. La cita reunió a vecinos y amantes de la música cofrade en una tarde marcada por la solemnidad, la emoción y el arraigo de una tradición muy vinculada a la identidad de la ciudad.
La formación, inmersa en la conmemoración de su 170 aniversario, presentó un programa cuidadosamente seleccionado que recorrió más de un siglo de música procesional, desde 1918 hasta 2024. De este modo, el concierto puso en valor la evolución de un género profundamente ligado a la religiosidad popular y al patrimonio cultural de La Bañeza.
El repertorio incluyó marchas de gran reconocimiento y hondura emocional como Soleá, dame la mano, Pasan los Campanilleros, Mi Amargura, Siempre la Esperanza, Aeternum, El Amor Crucificado, Al Expirar y ¡Miradlo en la Cruz!. La propuesta combinó piezas clásicas con composiciones más recientes, lo que permitió mostrar la riqueza, la continuidad y la renovación constante de la música procesional.
Uno de los momentos más destacados del concierto fue la participación a la corneta de Elías González Lobato, en una actuación dirigida por Carlos Daniel Ferreras Delgado. Ambos contribuyeron a realzar una velada que volvió a confirmar el peso de la música como uno de los grandes pilares de la Semana Santa bañezana.
Este concierto se enmarca en la programación impulsada por la Junta Pro Fomento de la Semana Santa de La Bañeza, entidad integrada por las tres cofradías de la ciudad, el Ayuntamiento y las dos parroquias. Su objetivo es reforzar la difusión del patrimonio cultural y religioso de la localidad y seguir consolidando una celebración con una personalidad propia muy marcada.
Durante el acto, el alcalde de La Bañeza, Javier Carrera de Blas, destacó el carácter singular de la Semana Santa local. En su intervención, puso el acento en que se trata de una celebración cargada de arte, belleza, solemnidad, tradición y pasión, capaz de unir la riqueza de su imaginería con una clara vocación de innovación.
Además, el regidor subrayó el trabajo que se está realizando para dar una mayor proyección a esta manifestación declarada de Interés Turístico Regional. Ese esfuerzo, según se puso de relieve durante el concierto, busca ampliar el reconocimiento de una de las citas más representativas del calendario cultural y religioso de La Bañeza.
La música ocupa, en este contexto, un lugar esencial. No solo acompaña los desfiles procesionales, sino que también aporta una profunda carga emocional que refuerza el significado de cada acto. Por eso, junto al papel de la Banda Municipal, también se reconoció la labor del conjunto de agrupaciones musicales y bandas de cornetas y tambores que mantienen viva una tradición muy arraigada en la ciudad.
Con este concierto en Santa María, La Bañeza volvió a demostrar que su Semana Santa no solo se vive en la calle, sino también a través de la música. Y lo hizo con una formación histórica que, 170 años después de su nacimiento, sigue siendo uno de los grandes referentes culturales del municipio.