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La asignatura pendiente del empleo para personas con síndrome de Down en Castilla y León

Solo 18 preparadores laborales atienden a toda la región: Down Castilla y León denuncia la brecha de recursos frente al empleo protegido.

Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, la federación Down Castilla y León ha puesto sobre la mesa una realidad que a menudo queda oculta tras las cifras macroeconómicas: la profunda brecha de recursos que sufren las personas con discapacidad intelectual para acceder a un puesto de trabajo digno y normalizado.

A pesar de que el talento y la voluntad están presentes, la falta de inversión en el modelo de empleo inclusivo está frenando la integración de un colectivo que reclama, por encima de todo, igualdad de oportunidades.

La radiografía del mercado laboral (Abril 2026)

Los datos actuales en nuestra comunidad son un reflejo de una oportunidad perdida. Aunque la formación avanza, el salto al mercado laboral sigue siendo un embudo estrecho.

  • En búsqueda activa: 148 personas con síndrome de Down están intentando acceder hoy mismo a un empleo.

  • En formación: 203 personas se preparan actualmente en programas prelaborales.

  • Contrataciones actuales: Solo 71 personas están integradas hoy en el mercado de trabajo a través de las asociaciones.

Lo más revelador es la preferencia del colectivo: el 76% de los trabajadores con síndrome de Down en Castilla y León desempeña su labor en empresas ordinarias, mientras que un 15% lo hace en la administración pública. La tendencia es clara: quieren trabajar en los mismos lugares que el resto de la ciudadanía.

El «Empleo con Apoyo»: Un modelo eficaz pero asfixiado

El éxito de la inclusión reside en una figura clave: el preparador laboral. Este profesional acompaña al trabajador para darle la seguridad y confianza necesarias para desempeñar sus tareas con autonomía. Es el puente entre la empresa y el empleado.

Sin embargo, la federación denuncia una carencia crítica: solo se cuenta con 18 preparadores laborales para cubrir toda la extensión de Castilla y León. Es un número insuficiente que evidencia la «desigualdad presupuestaria» frente a otros modelos.

«Existe una diferencia abismal de recursos entre el empleo protegido (Centros Especiales de Empleo) y el modelo de empleo inclusivo en empresas ordinarias», señalan desde Down Castilla y León.

Las 3 demandas urgentes a la Administración

Ante esta situación, la organización ha formalizado sus peticiones a la Junta de Castilla y León y al sector privado para revertir la precariedad del modelo actual:

  1. Igualdad de condiciones: Recibir las mismas subvenciones y ayudas que el empleo protegido para que el modelo inclusivo sea competitivo.

  2. Apoyo sin discriminación: Obligación de las instituciones de fomentar todas las vías de acceso al trabajo, sin castigar al modelo que busca la integración en la empresa ordinaria.

  3. Llamamiento al tejido empresarial: Instar a las pymes y grandes empresas de la región a romper prejuicios y apostar por el talento de las personas con síndrome de Down en Castilla y León.

Un compromiso de todos

La inclusión no es solo una cuestión de justicia social; es una cuestión de eficiencia y humanidad. Una comunidad más diversa es, por definición, una comunidad más justa. En este 1 de mayo, el mensaje es nítido: el derecho al trabajo debe venir acompañado de los recursos necesarios para que sea una realidad, y no solo un propósito en un papel oficial.

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