La Junta de Castilla y León y los ayuntamientos de León y San Andrés del Rabanedo han dado este 15 de enero de 2026 un paso decisivo para poner en marcha el Plan Regional del Camino de la Raya en León, una actuación de alcance supramunicipal que busca reordenar un espacio clave entre ambos municipios y favorecer un desarrollo industrial conectado con el Parque Tecnológico.
El acuerdo se concreta en la firma de un protocolo de colaboración entre la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio y los consistorios implicados. El objetivo inmediato es impulsar la redacción y tramitación del plan, pensado para resolver la actual falta de coordinación entre planeamientos y adaptarse a nuevas necesidades económicas, territoriales y de movilidad.
Un ámbito estratégico entre Trobajo, Armunia y Oteruelo
El área afectada se sitúa entre Trobajo del Camino y las pedanías leonesas de Armunia y Oteruelo, un entorno que, por su posición, se considera decisivo para el futuro del área metropolitana. La intervención pretende actualizar una planificación que hoy presenta desajustes entre términos municipales y que, además, debe responder al crecimiento de actividad industrial y logística.
Un polo industrial para conectar lo ya consolidado
El Plan Regional tiene naturaleza transformadora y persigue la creación de un polo industrial estratégico capaz de vertebrar las zonas industriales ya consolidadas. En la práctica, la propuesta plantea:
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Integrar el Parque Tecnológico de León y su ampliación con las instalaciones industriales de Trobajo del Camino.
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Ordenar el vacío territorial existente entre ambos enclaves.
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Abordar una reorganización integral de sectores de suelo urbanizable incluidos en el ámbito.
Con ello, las administraciones buscan un desarrollo más coherente, competitivo y alineado con la realidad socioeconómica actual.
Nuevo viario norte-sur y menos tráfico pesado en el Camino de Santiago
Uno de los ejes más relevantes del plan es la definición de un nuevo viario estructurante norte-sur para reorganizar la movilidad en toda la zona. La intención es desviar el tráfico pesado que actualmente pasa por la Avenida Párroco Pablo Díez —tramo coincidente con el Camino de Santiago— hacia la carretera de circunvalación N-120.
Según la planificación anunciada, esta medida busca mejorar la seguridad vial, ganar funcionalidad para el tráfico y elevar la calidad urbana, además de proteger un itinerario patrimonial de primer orden. También se contempla la revisión de la conexión este-oeste en el término municipal de León para ajustarla a las nuevas necesidades del entorno.
Patrimonio y zonas verdes integrados en el nuevo modelo urbano
El Plan Regional del Camino de la Raya incorpora una revisión de usos y parámetros urbanísticos para fomentar un desarrollo equilibrado y sostenible. En ese marco, se presta especial atención a elementos territoriales y patrimoniales que se integrarán en el diseño urbano mediante espacios libres y zonas verdes, entre ellos:
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La presa del Bernesga.
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La antigua calzada romana entre Legio VII y Asturica Augusta.
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El propio Camino de Santiago.
La idea es que el crecimiento industrial y la mejora de la movilidad avancen de la mano de la conservación y puesta en valor del entorno.
Cooperación institucional para un proyecto de interés regional
Por su magnitud, el plan se configura como una actuación de interés regional y carácter supramunicipal, con impacto más allá del ámbito local. Con este protocolo, Junta y ayuntamientos refuerzan la cooperación institucional para impulsar una planificación territorial más ordenada y coordinada, considerada clave para el futuro del área metropolitana de León.