El juicio que enfrenta a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, contra la tertuliana Pilar Baselga ha quedado visto para sentencia. En la última sesión, la acusación particular ha presentado sus conclusiones definitivas, marcadas por un giro sustancial en su estrategia legal: la renuncia a la vía penal más dura a cambio de una fuerte sanción económica.
Según ha trascendido durante la vista, la defensa de Gómez ha decidido retirar su petición inicial de dos años de cárcel por los delitos de injurias y calumnias. En su lugar, el letrado Gonzalo Martínez Fresneda ha solicitado una condena por un delito de injurias graves con publicidad, exigiendo el pago de una indemnización de 20.000 euros y una multa adicional de 21.000 euros.
El origen de la demanda: «pura infamia» televisada
Los hechos que han llevado a ambas partes a los tribunales se remontan al año 2022. Durante una emisión del programa ‘Los Intocables’ en el canal Distrito TV, Pilar Baselga profirió una serie de afirmaciones sobre Begoña Gómez, refiriéndose a ella con el apelativo en masculino «Begoño» (insinuando que era transexual) y vinculándola, de forma infundada, con una trama de narcotráfico en Marruecos.
Durante la exposición de sus conclusiones, el abogado de la acusación fue tajante al calificar estos hechos:
«No fueron hechos triviales, sino expresiones gratuitas e innecesarias que buscaron usar un bulo como ariete contra el presidente del Gobierno.»
Martínez Fresneda subrayó el «efecto devastador» que esta campaña de desinformación tuvo sobre la reputación de su clienta, alcanzando una viralidad incontrolable tanto en España como en América Latina. Aunque la dirección de Distrito TV terminó pidiendo disculpas y eliminando el contenido de sus redes sociales, la acusación recordó al juez que esta rectificación llegó ocho días tarde, cuando el daño a la imagen pública ya estaba hecho.
Estrategias de defensa y cruce de acusaciones
El desarrollo del juicio ha estado marcado por los intentos de las defensas de diluir sus respectivas responsabilidades, llegando a producirse un cruce de acusaciones entre los propios demandados:
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La postura de Pilar Baselga: La tertuliana optó por responder únicamente a las preguntas de su abogado. En su declaración, intentó exculparse argumentando que no tuvo intención de imputar ningún delito y que se limitó a repetir informaciones «ya publicadas» en otros canales, aunque reconoció haber empleado un «tono desafortunado».
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La defensa de Distrito TV: Representado por Jesús Ángel Rojo, el canal se desmarcó de las declaraciones alegando que las palabras pueden ser reprochables pero «no son delito». Además, descargó la responsabilidad de la selección de contenidos y tertulianos en Baselga y en el entonces presentador del espacio, Eurico Campano.
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La versión del presentador: Eurico Campano negó categóricamente ante el juez ser el responsable de seleccionar a los invitados o dirigir la línea del debate.
El nivel de tensión entre las defensas llevó al equipo legal de Distrito TV a solicitar a la jueza que se deduzca testimonio contra el expresentador por mentir, y que se condene en costas a la propia Begoña Gómez. Ahora, la decisión final queda en manos de la Justicia.