León celebra hoy el Jueves Lardero en 2026, una fecha que funciona como prólogo del ambiente carnavalesco y que, para muchas familias y cuadrillas, se traduce en una merienda compartida. Este año, la jornada cae en jueves 12 de febrero, dentro del ciclo previo a la Cuaresma.
El origen de esta celebración está vinculado al calendario cristiano. Distintas fuentes sitúan el Jueves Lardero como el último jueves antes de la Cuaresma, un momento tradicionalmente asociado a la comida abundante antes del periodo de ayuno. También se relaciona con la idea de “despedida de la carne”, de ahí su carga simbólica y gastronómica.
En España, la costumbre más extendida mantiene una fórmula muy reconocible: carne de cerdo, pan y huevo o tortilla, muchas veces en encuentros al aire libre. Por eso, el día conserva un tono social y cercano: menos protocolo y más convivencia en plazas, parques y mesas familiares.
En el contexto de Castilla y León, el Jueves Lardero también aparece en algunas zonas como jueves merendero o jueves de todos. En Soria, el propio Ayuntamiento describe esta fecha como el arranque del tiempo carnavalero con degustación de “pan, chorizo y huevo”, una referencia que resume el peso de la tradición en el noroeste peninsular.
La edición de 2026 llega, además, con un enfoque de seguridad en varias ciudades. En Soria, por ejemplo, se han difundido mensajes de prudencia por crecidas y viento durante la jornada festiva. Ese contexto refuerza un mensaje útil para cualquier celebración local: mantener la tradición, pero con atención al entorno, la limpieza de espacios y el consumo responsable.
Así, Jueves Lardero 2026 se consolida como una cita de identidad popular: una mezcla de memoria, gastronomía y vida en comunidad. En un calendario cada vez más acelerado, la fecha mantiene algo esencial: la costumbre de parar unas horas para compartir mesa, conversación y barrio.