La política local ha escuchado el clamor de la calle. En un movimiento de unidad poco frecuente, los tres grupos municipales del Ayuntamiento de Cistierna (UPL, PSOE y PP) han aprobado hoy una moción de urgencia conjunta que supone un muro infranqueable para la planta de biogás proyectada en el polígono industrial de la localidad.
Este respaldo institucional supone una victoria estratégica para la Asociación ESLAVIDA y la Plataforma por la Vida de la Montaña Oriental Leonesa, quienes llevan meses alertando sobre las consecuencias de un proyecto que pretendía procesar 86.000 toneladas anuales de residuos.
Un rechazo tajante al modelo de «macroplantas»
La moción no solo es una declaración de intenciones, sino una hoja de ruta administrativa. Los puntos clave del acuerdo aprobado incluyen:
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Exigencia de transparencia: Se insta a la Junta de Castilla y León a facilitar todos los expedientes y estudios técnicos (olores, tráfico pesado y gestión de digestato).
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Blindaje urbanístico: El consistorio promoverá modificaciones en las normas urbanísticas para restringir este tipo de instalaciones en suelo local.
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Vigilancia activa: Creación de una comisión municipal de seguimiento coordinada con ayuntamientos vecinos como Vidanes, Modino o Sorriba.
La victoria de la movilización vecinal
Desde ESLAVIDA han mostrado su satisfacción por este compromiso unánime. «Cistierna demuestra que los municipios tienen competencias decisivas para denegar licencias y priorizar el futuro de la comarca sobre intereses externos», señalan desde la asociación. La organización pone como ejemplo los casos de Toro (Zamora) o Agolada (Pontevedra), donde la presión social también logró frenar proyectos similares.
La preocupación principal de los vecinos radica en el impacto directo sobre la salud pública, la posible contaminación de suelos y aguas, y el deterioro de sectores clave para la zona como el turismo y la industria agroalimentaria local.
El conflicto judicial sigue abierto
A pesar del éxito del pleno, el colectivo advierte que «no bajarán la guardia». ESLAVIDA ya prepara recursos judiciales contra las autorizaciones ambientales previas otorgadas por la Junta de Castilla y León. La batalla administrativa entra ahora en una nueva fase donde el Ayuntamiento y los vecinos caminan de la mano para proteger el modelo de vida de la Montaña Oriental Leonesa.
«¡Juntos hemos parado el avance de la macroplanta!», celebran desde la plataforma, haciendo un llamamiento a la ciudadanía para mantener la vigilancia ante cualquier movimiento de la promotora.