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Finalizan las obras de la carretera LE-2603 de acceso a Redipollos tras una inversión de más de 236.000 euros

La Diputación de León recepciona la actuación de ensanche y mejora en casi 1,4 kilómetros entre Redipollos y Puebla de Lillo, con firme renovado, drenaje reforzado y señalización completa.

La Diputación de León ha dado por finalizadas y recepcionadas este martes las obras de ensanche y mejora de la carretera LE-2603, acceso a Redipollos, una actuación que ha contado con una inversión de 236.075 euros. El proyecto, impulsado desde el área de Fomento, interviene sobre un tramo de 1.379 metros que conecta la localidad con Puebla de Lillo y busca mejorar la seguridad y la comodidad de la circulación.

El vicepresidente primero y responsable de Fomento, Roberto Aller, ha comprobado el resultado de los trabajos junto al alcalde del municipio de Puebla de Lillo, José Ramón Alonso, en una visita en la que se ha puesto en valor la renovación integral del vial, antes conocido por sus limitaciones como camino de montaña en un entorno exigente.

Un tramo más seguro y cómodo para vecinos y visitantes

La actuación se ha centrado en adecuar la vía existente para ofrecer una conducción más estable, especialmente en condiciones meteorológicas adversas. Para ello, el proyecto ha incluido mejoras clave en el drenaje y en la superficie de rodadura.

En concreto, los trabajos han incorporado la mejora del drenaje mediante la ejecución de bordillos-rigola, una solución que ayuda a canalizar el agua y a reducir la presencia de escorrentías sobre la calzada. De este modo, se refuerza la seguridad en un tramo donde la lluvia y la nieve pueden afectar al firme.

Además, se ha renovado el pavimento con la extensión de una nueva capa de mezcla bituminosa en caliente, lo que proporciona una calzada más uniforme y con mejor adherencia. El resultado es un tramo más cómodo, con una rodadura más regular y un nivel de señalización actualizado.

Señalización renovada de principio a fin

Otro de los puntos destacados de la intervención es la renovación total de la señalización. La obra incorpora nueva señalización horizontal y vertical, lo que facilita la lectura de la vía, ordena la circulación y mejora la visibilidad, tanto de día como en condiciones de baja luz.

La intervención mantiene una anchura media de calzada de 5,70 metros, dentro de un trazado de montaña donde el espacio disponible condiciona el diseño y obliga a priorizar soluciones eficaces y realistas.

Plazos y empresa adjudicataria

Los trabajos fueron adjudicados a la empresa FIRMES Y CAMINOS, S.A. y se han desarrollado, según la Diputación, cumpliendo el calendario previsto. Las obras comenzaron el 15 de julio de 2025 y concluyeron el 15 de noviembre de 2025, quedando ahora recepcionadas oficialmente.

Este calendario permite, además, que la carretera llegue en mejores condiciones a la temporada invernal, cuando el tráfico local y el acceso de visitantes se ven más condicionados por el clima.

“Una muestra más del esfuerzo” en carreteras provinciales

Durante la visita, Roberto Aller ha calificado la intervención como “una muestra más del esfuerzo de la Diputación en la mejora de las infraestructuras viarias de la provincia”. En la misma línea, ha subrayado el trabajo del equipo técnico y del personal de la institución para seguir actuando en la red provincial.

Aller también ha defendido que, desde su llegada al área, “se ha cuadruplicado la inversión en carreteras”, situando estas actuaciones como una prioridad para conectar pueblos, mejorar la movilidad diaria y reforzar la seguridad en rutas locales.

Un acceso modernizado para Redipollos

Con esta obra, la carretera LE-2603 gana en funcionalidad y se refuerza como vía de acceso a Redipollos, un punto de paso relevante para la vida cotidiana del valle. El tramo renovado ofrece ahora una calzada uniforme y bien delimitada, con mejores condiciones para el tránsito de residentes y para quienes se desplazan por turismo o actividades en la zona.

En la práctica, la mejora del firme, el drenaje y la señalización permite una circulación más previsible y reduce el desgaste habitual asociado a carreteras de montaña, donde el agua y las heladas pueden deteriorar antes la infraestructura.

Fuente
Ahora León
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