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Expertos exigen un pacto de Estado para frenar el gasto disparado en bajas médicas

La Fundación Economía y Salud reúne a especialistas, patronal y sindicatos para proponer reformas urgentes en la Incapacidad Temporal, como la implantación de la baja a tiempo parcial y la reducción de la burocracia en Atención Primaria.

El sistema de Incapacidad Temporal (IT) en España se encuentra en una encrucijada crítica. Con las cifras de absentismo en máximos históricos y una Atención Primaria al borde del colapso burocrático, la necesidad de repensar el modelo de bajas laborales ha dejado de ser un debate académico para convertirse en una urgencia nacional. Así ha quedado patente durante la jornada «La Incapacidad Temporal en España: Sostenibilidad, equidad y gobernanza en tiempos de cambio», organizada por la Fundación Economía y Salud en la Universidad CEU San Pablo.

El encuentro ha logrado sentar en la misma mesa a destacados líderes del ámbito sanitario, económico, sindical y empresarial para trazar una radiografía exacta de un sistema que, hoy por hoy, tensa las costuras del Estado de bienestar. El presidente de la Fundación, Alberto Giménez Artés, fue el encargado de poner sobre la mesa el abrumador contexto económico citando los últimos datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). «Las bajas por incapacidad en España han experimentado un incremento considerable, superior al 60% en los últimos siete años, y constituyen la segunda mayor partida de gasto por detrás de las pensiones», advirtió durante la apertura.

Entre la protección de la salud y el abismo financiero

La encargada de fijar el marco jurídico y macroeconómico de la jornada fue Yolanda Valdeolivas, catedrática de Derecho del Trabajo en la UAM y exsecretaria de Estado de Empleo. Valdeolivas no dudó en calificar la situación actual como una «profunda tensión entre la necesaria protección de la salud y un coste económico cada vez más insostenible».

La exsecretaria de Estado fue tajante al diagnosticar las deficiencias del modelo, que actualmente sobrecarga tanto el gasto público como los balances empresariales. «Estamos ante un desafío nacional que exige un pacto de Estado urgente. Urgen medidas que mejoren la gestión y frenen el absentismo injustificado, asegurando la viabilidad del sistema sin recortar derechos sociales», sentenció.

Esta visión integral fue compartida por Vicente Pallarés, profesor de Medicina en la UJI y vocal de la Junta Directiva de SEMERGEN, quien apuntó directamente al corazón del problema operativo: la falta de engranaje entre los diferentes actores. Pallarés subrayó que la gestión compartida de la incapacidad temporal entre los servicios de salud autonómicos, el INSS, las mutuas y las empresas es «uno de los retos de coordinación más críticos para el tejido empresarial y sanitario español».

Gobernanza, listas de espera y salud mental

El evento se estructuró en varias mesas redondas que diseccionaron el problema desde todos sus ángulos. En el bloque de diagnóstico, moderado por el presidente del CES de Castilla y León, Enrique Cabero, expertos como José María Peiró (IVIE) y Josefina Burguillos (SAS) analizaron el impacto letal que tiene la prolongación excesiva de los procesos médicos en las cuentas de la Seguridad Social.

El debate sobre quién debe tomar las riendas del control clínico propició un diálogo de alto voltaje institucional entre representantes de los agentes sociales. Olimpia del Águila (CEOE), Carlos Bravo (CCOO) e Ignacio Lekunberri (Mutualia) coincidieron, pese a sus distintas sensibilidades, en la necesidad imperiosa de dotar de mayor transparencia a la cadena de gestión y de aprovechar el potencial de las mutuas, consideradas actualmente como un «activo infrautilizado».

Por su parte, la mesa enfocada en los riesgos financieros, que contó con voces autorizadas como la del exsecretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, puso el foco en cómo la normativa actual parece estar desconectada de nuevas realidades laborales como el teletrabajo. Además, desde el ámbito estrictamente médico, representantes de SEMERGEN e Ibermutua alertaron de que el aumento de las listas de espera y los nuevos patrones de bajas vinculadas a la salud mental están provocando un desgaste sin precedentes en las consultas de Atención Primaria.

La hoja de ruta: bajas a tiempo parcial y menos burocracia

Lejos de quedarse en el mero lamento institucional, la jornada concluyó con una batería de propuestas factibles para acometer la reforma del sistema a corto y medio plazo. Cristina Estévez (UGT), Daniel García (INSS) y Vicente Martín (SEMERGEN) delinearon las tres grandes claves que deben marcar el futuro de la Incapacidad Temporal en España:

  1. Redefinición del INSS: Adaptar el papel del Instituto Nacional de Seguridad Social para agilizar la supervisión y resolución de los expedientes.

  2. Incapacidad Temporal a tiempo parcial: Una medida pionera que permitiría una reincorporación gradual y flexible del trabajador a su puesto, beneficiando tanto su recuperación clínica como la productividad empresarial.

  3. Desburocratización: Una simplificación administrativa radical que libere al personal médico de tareas puramente burocráticas, permitiéndoles centrarse en la atención clínica del paciente.

El consenso alcanzado en esta cumbre de expertos envía un mensaje inequívoco a los legisladores: el modelo actual está agotado y su reforma integral ya no admite más demoras.

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