Castilla y León refuerza su papel en la adaptación del viñedo a un escenario de temperaturas más altas, sequías y episodios extremos. La Junta, a través del ITACyL, mantiene su apuesta por la investigación de variedades de vid capaces de responder mejor a las condiciones actuales, y lo hace dentro de una estrategia compartida con otras autonomías: la Red VITIS-CLIMADAPT.
El objetivo es claro: identificar los recursos genéticos más apropiados para afrontar los retos climatológicos presentes y futuros y, además, facilitar que esa información llegue al sector vitivinícola.
Una red estatal para proteger y mejorar el material genético de la vid
La Red VITIS-CLIMADAPT comenzó su andadura en 2023 y funciona como un espacio de interacción, comunicación y transferencia de conocimiento entre entidades que trabajan en I+D y tienen entre sus funciones la conservación y mejora del material genético de la vid.
Por ello, la actividad se organiza en cuatro grupos de trabajo:
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Selección clonal, coordinado por el ITACyL.
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Variedades minoritarias y tradicionales.
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Nuevas variedades.
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Portainjertos.
Datos clave: 79 variedades, 494 clones y 81 biotipos en estudio
Las conclusiones del trabajo desarrollado se presentaron en una jornada organizada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en Madrid, donde el grupo liderado por el centro de investigación de Castilla y León —encabezado por Jesús Yuste— expuso cifras de especial interés para el sector.
Entre los resultados globales, destacan:
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79 variedades con clones identificados.
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494 clones pertenecientes a esas variedades.
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81 biotipos que podrían corresponder a variedades desconocidas.
En ese contexto, Castilla y León lidera el ranking: tiene identificadas 20 variedades clonales y 213 clones certificados, lo que refuerza su posición como referencia técnica en la mejora y conservación del viñedo.
Los retos: más conocimiento agronómico y coordinación
Durante la jornada también se subrayó el valor estratégico de contar con un abanico amplio de variedades y se presentó la web donde se recopilan los datos del trabajo de la Red. Además, se insistió en dos desafíos principales: ampliar el conocimiento agronómico disponible y coordinar esfuerzos para responder a las exigencias de sostenibilidad, calidad y resiliencia que marca el presente del vino español.
Finalmente, la Red ya trabaja para renovar el proyecto, con la intención de consolidar la disponibilidad de información sobre recursos genéticos y ampliarlos, al considerarlos palancas clave para la adaptación del sector.