El Consejo Territorial de Pesca de León, presidido por el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, presentó el balance de 2025 con un mensaje claro: el estado de los ríos de León en 2025 muestra una línea de trabajo sostenida en conservación, control de especies invasoras y mejora del hábitat fluvial.
Durante la reunión, el organismo detalló actuaciones que combinaron gestión ambiental y apoyo a la pesca deportiva. Entre las medidas más destacadas figuran la captura de fauna exótica invasora, la repoblación de trucha en tramos estratégicos y varias intervenciones de rescate en momentos críticos para los cauces provinciales.
Control de invasoras y protección de tramos sensibles
Según los datos expuestos, en 2025 se capturaron 93 lucios en los tramos medios y bajos de los ríos Órbigo y Esla. Además, se retiraron cerca de 2.000 alburnos en el río Esla, a la altura de Valencia de Don Juan.
Estas cifras se enmarcan en una estrategia de control que, de forma paralela, mantiene campañas sobre otras especies como el visón americano y el cormorán.
Asimismo, la administración autonómica reforzó la prevención de incendios en márgenes y accesos fluviales. En total, estas labores se extendieron por 475 kilómetros en distintos cauces de la provincia.
El objetivo fue doble: proteger el entorno ribereño y garantizar mejores condiciones para la biodiversidad acuática.
Rescates de fauna en estiaje y obras civiles
A lo largo del año se realizaron 17 rescates de fauna piscícola.
De ellos, 9 se debieron a situaciones de estiaje y 8 a obras civiles en los cauces.
En esas actuaciones se contabilizaron más de 6.000 truchas y cerca de 5.000 ejemplares de otras especies.
Para el sector, estos rescates son una herramienta clave en episodios de presión ambiental, ya que reducen la mortalidad en zonas especialmente vulnerables durante el verano o en tramos con intervención humana.
Muestreo anual: menos ejemplares, mayor tamaño medio
Uno de los puntos centrales de la sesión fue el muestreo anual de trucha común en las cuencas del Órbigo y del Norte.
El análisis de 2025 refleja un aumento del peso medio de los ejemplares y, al mismo tiempo, un ligero descenso en el número de peces censados.
Sin embargo, el informe concluye que la densidad poblacional se mantiene muy por encima del umbral mínimo desde el que se recomienda repoblar.
En términos técnicos, esto sugiere una población estable en volumen biológico, con individuos de mayor porte y una estructura que todavía se considera favorable.
Aun así, y con un enfoque preventivo, se realizaron sueltas de trucha con alevín vesiculado en los ríos Órbigo y Esla. También se liberaron ejemplares de más de dos años en el Porma.
La medida busca consolidar la tendencia positiva y mejorar el potencial reproductivo de la especie en zonas concretas.
Pesca deportiva y economía local
El delegado territorial cerró la reunión con un agradecimiento público a personas e instituciones implicadas en la gestión pesquera.
Su mensaje subrayó la dimensión social y económica de esta actividad, presentada como un motor para muchos municipios vinculados al río.
Con este balance, el Consejo defiende que el estado de los ríos de León en 2025 combina vigilancia, restauración y seguimiento científico.
La fotografía final apunta a cauces más controlados frente a invasoras, una trucha común con mejor peso y un modelo de gestión que seguirá centrado en la sostenibilidad.