ActualidadMás allá de LeónSociedad

El “plan” solar de Musk para la España vaciada: ¿impulso histórico o nueva batalla en el mundo rural?

El empresario lanzó la idea en Davos y apuntó a zonas poco pobladas de España para desplegar macroplantas fotovoltaicas; la propuesta reabre el debate sobre redes, almacenamiento, empleo y el impacto territorial en provincias despobladas como León.

Elon Musk situó a la España interior en el centro del debate energético europeo. Desde el Foro Económico Mundial de Davos, el consejero delegado de Tesla y fundador de SpaceX defendió que “zonas relativamente poco pobladas” de España —y también Sicilia— podrían albergar un despliegue masivo de energía solar capaz de cubrir “toda la electricidad que necesita Europa”.

La afirmación, tan ambiciosa como polémica, no es una política oficial ni un proyecto en tramitación. Sin embargo, llega en un momento en que España acelera su transición energética y, al mismo tiempo, el mundo rural reclama servicios e inversiones que vayan más allá de la instalación de infraestructuras.

Qué dijo Musk en Davos y por qué miró hacia España

Musk expuso su visión durante una conversación pública en Davos. Allí insistió en que la tecnología ya existe y que el factor decisivo sería la voluntad de ejecutar macroinstalaciones solares en grandes superficies. En ese marco, mencionó a España como ejemplo de territorio con amplias zonas despobladas y alta radiación, una combinación que, según su planteamiento, facilitaría la creación de enormes “campos” fotovoltaicos.

El mensaje no es completamente nuevo en el debate internacional. La novedad es el foco directo sobre la España vaciada, una etiqueta que engloba a comarcas con pérdida de población, envejecimiento y baja densidad, entre ellas áreas de Castilla y León y, en particular, provincias como León.

España ya es potencia solar, pero el reto va más allá de poner placas

En la práctica, el despliegue solar en España lleva años creciendo. Red Eléctrica informó de que la fotovoltaica alcanzó 32.043 MW de potencia instalada y superó a la eólica como tecnología con mayor capacidad del país; además, en 2024 generó 44.520 GWh, el 17% del total de electricidad producida.

A ese avance se suma el autoconsumo: Red Eléctrica situó el volumen total de autoconsumo fotovoltaico en torno a 8.700 MW (dato divulgado en 2025).

Pero la discusión que reabre la propuesta de Musk no es solo cuánto se instala, sino dónde, con qué infraestructuras y a qué coste social y ambiental. Y ahí entran en juego la capacidad de la red, la gestión de picos de producción y el almacenamiento.

Macroplantas en zonas rurales: el choque con la España vaciada

La idea de convertir el interior en una “batería” europea choca con una realidad ya visible: gran parte de las plantas de mayor potencia se ubican en áreas rurales. En España, una de las mayores centrales fotovoltaicas por potencia se sitúa en Torrecillas de la Tiesa (Cáceres), con 512,38 MW, y otra referencia destacada está en Mula (Murcia), con 493,7 MW.

El debate, además, está cargado de tensión en algunos territorios. Según informó Cinco Días, en octubre se movilizaron 500 colectivos en Madrid para denunciar carencias de servicios esenciales en la España rural y para criticar la proliferación de proyectos industriales —entre ellos, grandes plantas fotovoltaicas— sobre suelos productivos.

En ese contexto, la propuesta de Musk funciona como catalizador: pone el foco mediático en la energía solar, pero también amplifica una pregunta incómoda para muchos municipios: ¿quién decide el modelo de desarrollo del territorio?

El foco en Castilla y León y la pregunta clave para León

Castilla y León forma parte del mapa de la despoblación y también del avance renovable. La Junta informó de que la comunidad acumulaba 390,2 MW de autoconsumo y que el número de instalaciones seguía creciendo.

Para provincias como León, el debate suele aterrizar en cuestiones muy concretas: empleo local real, retorno fiscal, compatibilidad con ganadería y agricultura, protección del paisaje y planificación. No es lo mismo un proyecto con participación municipal, formación y cadenas de suministro locales, que una implantación percibida como extractiva, con poco arraigo y beneficios concentrados fuera.

Qué tendría que pasar para que una “España vaciada solar” fuese viable

Especialistas y empresas del sector vienen insistiendo en que el gran salto renovable exige algo más que capacidad instalada. Entre los puntos que más pesan en la viabilidad están:

  • Refuerzo de la red eléctrica para evacuar energía sin cuellos de botella.

  • Almacenamiento (baterías e hibridación) para aprovechar excedentes y estabilizar el sistema.

  • Planificación territorial que evite la saturación y proteja suelos de alto valor agrario y paisajes.

  • Mecanismos de beneficio local: empleo, tasas, participación, y contratos que dejen valor en la zona.

  • Transparencia en tramitaciones y evaluación ambiental, para reducir conflictividad.

En otras palabras, la propuesta de Elon Musk para paneles solares en la España vaciada plantea una idea de gran escala, pero su aceptación dependería de que el despliegue se traduzca en oportunidades tangibles y no en una nueva fuente de fricción para comarcas que llevan años reclamando servicios básicos y futuro.

Un debate que seguirá creciendo

Por ahora, el planteamiento de Musk es una visión lanzada desde un foro global. Aun así, llega cuando la fotovoltaica ya marca récords en España y cuando el país se consolida como pieza importante de la transición energética europea.

La cuestión, a partir de aquí, no es si España puede producir más energía solar, sino cómo y para quién. Y en ese “cómo”, la España vaciada —también León— quiere algo más que paneles: quiere proyecto de vida.

Fuente
Ahora León
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba