El Museo de la Emigración Leonesa (MeL) mantendrá abierta la icónica exposición de juguetes de la colección Quiroga-Monte hasta el 27 de febrero, después de confirmar un aumento de solicitudes de visita tanto de público local como de personas llegadas de fuera. La muestra abrió sus puertas el 19 de noviembre y, aunque estaba previsto que finalizara el 15 de enero, el museo ha decidido ampliar el plazo para facilitar el acceso y dar cabida a la agenda de centros educativos.
Según los datos trasladados por el propio MeL, más de 500 personas han recorrido ya la exposición. Además, el museo tiene programadas visitas escolares que elevarán la cifra en las próximas semanas: cerca de 600 alumnos pasarán por la muestra en los próximos días. El centro recuerda que se pueden seguir reservando visitas hasta el 27 de febrero.
Un viaje por la historia del juguete español (1880–1980)
La exposición reúne más de un centenar de piezas que permiten recorrer la evolución del juguete en España desde 1880 hasta 1980. En total, el público puede contemplar 130 piezas originales, de fabricación nacional, seleccionadas de entre un fondo mucho mayor: la colección completa supera las 1.500 piezas.
La propuesta no se limita a la nostalgia. También funciona como una lectura social del último siglo. A través de los juguetes, se aprecian cambios de materiales, técnicas y hábitos infantiles. El itinerario muestra cómo la industria juguetera pasó de la madera y la hojalata al plástico, y cómo evolucionaron los procesos, de la metalografía al moldeado, a medida que avanzaban la tecnología y los gustos de cada época.
De la hojalata al plástico: piezas que marcaron generaciones
El recorrido está pensado para ser ágil y muy visual. Entre las vitrinas aparecen juguetes de distintas épocas y estilos, con una variedad que sorprende incluso a quienes creen haberlo visto todo.
Los visitantes pueden encontrar, entre otras piezas:
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Coches de hojalata, trenes eléctricos y trenes de cuerda.
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Tiovivos y juegos tradicionales como loterías.
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Muñecas y personajes emblemáticos: Pepona, Manolín, Cayetana, Gisela y Mariquita Pérez.
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Robots, mecanos y proyectores de cine, que reflejan el imaginario tecnológico de cada década.
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Modelos “de lujo” para su tiempo, junto a juguetes más modestos, como camiones de madera, igual de entrañables.
Este contraste, precisamente, es una de las claves de la muestra. Expone juguetes deslumbrantes e inaccesibles en su momento, pero también objetos cotidianos que acompañaron la infancia de miles de familias.
Una de las colecciones privadas más importantes del ámbito español
La colección Quiroga-Monte está considerada uno de los patrimonios privados más relevantes dedicados al juguete, la muñeca y la cultura infantil en España. A lo largo de los años, ha protagonizado más de un centenar de exposiciones, algunas con cifras de asistencia muy destacadas. Parte de sus piezas, además, han sido cedidas para documentales y producciones cinematográficas españolas, lo que refuerza su valor cultural y su proyección pública.
La muestra incluye objetos vinculados a grandes fabricantes españoles y nombres históricos del sector, con presencia de firmas y talleres que marcaron época. El resultado es un retrato amplio de la industria y, al mismo tiempo, de la vida cotidiana: cómo jugaban los niños, qué imaginaban y qué soñaban.
Una exposición solidaria con los municipios afectados por incendios
Más allá del interés histórico y emocional, la exposición tiene un componente benéfico. La recaudación se entregará a la Mancomunidad Montaña de Riaño, que agrupa a municipios afectados por los incendios forestales del pasado verano en la provincia de León. El objetivo es colaborar en proyectos de apicultura y reforestación, dos líneas de trabajo ligadas a la recuperación ambiental y al impulso del territorio.
De este modo, la experiencia cultural se convierte también en un gesto de apoyo. Quien visita la muestra no solo se acerca a la memoria del juego, sino que contribuye a iniciativas de reconstrucción y futuro.
Un plan perfecto para familias y centros educativos
La exposición de juguetes Quiroga-Monte en el Museo de la Emigración Leonesa propone un doble viaje. Por un lado, los más pequeños descubren la infancia de sus mayores. Por otro, los adultos se reencuentran con objetos que forman parte de su propia historia. Esa conexión intergeneracional explica, en parte, el interés que está despertando y la decisión del MeL de ampliar fechas.
Con la prórroga hasta el 27 de febrero, el museo busca atender la demanda sin perder el ritmo escolar. Además, al tratarse de una muestra muy visual, funciona especialmente bien para visitas en grupo y actividades educativas.
La exposición de juguetes Quiroga-Monte en el Museo de la Emigración Leonesa seguirá así abierta durante varias semanas más, consolidándose como una de las propuestas culturales más singulares del invierno en la ciudad.