El mundo se divide en dos grandes bandos aparentemente irreconciliables: los defensores de la tortilla de patatas con cebolla y aquellos que la prefieren sin ella. O al menos, eso es lo que siempre hemos creído en las barras de los bares. Con motivo del Día Mundial de la Tortilla, que se celebra este 9 de marzo, el obrador familiar Barranco’s Food ha publicado un exhaustivo estudio provincial que pone cifras exactas a nuestras filias y fobias gastronómicas. Y el veredicto es demoledor: la cebolla y el interior jugoso arrasan en casi toda España.
El análisis, que mapea el territorio nacional provincia a provincia, revela que la tortilla con cebolla se impone de manera incontestable en 48 de las 52 provincias españolas. Sin embargo, existe una notable ‘aldea gala’ que resiste al asedio de este ingrediente: Galicia.
El caso gallego y la resistencia ‘sincebollista’
La comunidad gallega rompe por completo el consenso nacional y se erige como el bastión indiscutible de la tortilla sin cebolla, liderando el rechazo en todas sus provincias. De hecho, A Coruña se corona como la provincia más radical en este aspecto, con un abrumador 74 % de los encuestados a favor de eliminar la cebolla de la receta. Le siguen de cerca Lugo (62 %), Pontevedra (61 %) y Ourense (59 %). Este fenómeno territorial diferencial tiene un claro origen cultural respaldado por la famosa y premiada receta de Betanzos, célebre precisamente por prescindir de este vegetal.
Frente a esta singularidad atlántica, el sur peninsular saca pecho en la defensa acérrima de la receta original. Provincias como Sevilla (75 %), Cádiz (72 %) y Badajoz (71 %) encabezan los territorios más ‘cebollistas’ de España, demostrando un fortísimo arraigo a la versión tradicional.
León lo tiene claro al elegir el bando ganador
Al acercar la lupa a la provincia leonesa, los datos desglosados del estudio disipan cualquier atisbo de duda sobre las preferencias locales. León se alinea férreamente con la gran mayoría del país y se declara de forma mayoritaria ‘cebollista’. Cerca del 68 % de los leoneses exige que su pincho de tortilla lleve cebolla, considerando que este humilde bulbo aporta un punto de dulzor, sabor y textura que resultan indispensables en la receta perfecta.
Pero el debate no se queda solo en los ingredientes. El punto de cocción es el otro gran pilar de la contienda gastronómica. A nivel nacional, la victoria de la tortilla jugosa —esa en la que el huevo no llega a cuajar del todo y baña la patata— es abrumadora. El norte peninsular lidera esta preferencia: A Coruña (77 %), Lugo (73 %) y Pontevedra (72 %) comandan el ranking, seguidas por territorios como Bizkaia (71 %), Cantabria (70 %) y Asturias (68 %).
En este apartado, León también muestra una contundente predilección por la jugosidad. Aproximadamente el 65 % de los encuestados en la provincia vota a favor de que el interior quede cremoso y poco hecho, frente al sector minoritario que prefiere el huevo firme y muy cuajado. Así, los números confirman que, sea a la hora del almuerzo, de tapeo por el Húmedo y el Romántico o en la intimidad del hogar, el paladar leonés demanda la santísima trinidad de esta receta: patata de calidad, huevo líquido y, por supuesto, mucha cebolla.
